Hola, qué tal, mis queridos lectores. Este viernes, víspera de la Nochebuena y en espera del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, me da mucho gusto saludarles, pues es momento de hablar de vinos espumosos, ésos que se beben en las celebraciones. Es bueno saber que hay muchas comidas y postres que se pueden acompañar con este tipo de vino.
Aprovechando que es un buen momento para reflexionar y hacer un recuento de todo lo que nos ha pasado en este año, con sus altas y sus bajas, con los errores y aciertos, voy a darles unas buenas recomendaciones. Los vinos espumosos reconfortan el alma y, como decía Napoleón, “la champaña en la victoria la disfrutas y en la derrota la necesitas”. Es un gran compañero a la hora de poder saborear unos canapés en algún evento de gala y, además, tiene un aroma y un sabor incomparables.
Los vinos espumosos se dividen en categorías, dependiendo del porcentaje de azúcar residual que contienen. Las categorías son: brut nature, de 0 a 3 gramos de azúcar por litro; extra brut, de 3 a 6 gramos por litro; brut, de 6 a 12 gramos de azúcar por litro; extra dry, de 12 a 17 gramos de azúcar por litro; sec, de 17 a 32 gramos; demi sec, de 32 a 50 gramos de azúcar, y los dulces o dux, que tienen más de 50 gramos de azúcar por litro. El método que se utiliza es el llamado champenoise, que es el método tradicional de tener una fermentación en botella.
En Francia solo en la región de Champagne se coloca la denominación de origen, en el resto de Francia son espumosos; en España la denominación de origen es de aguja o cava, se elaboran en algunas regiones con tres tipos de uva: parellada, xareló y macabeo.
En el resto de España se denominan espumosos; en Italia, los vinos más conocidos se llaman prosecco y se elaboran con una uva llamada glera.
No podemos dejar de nombrar al lambrusco de la Emilia romagna, ya que estos vinos tienen ciertas características muy dulces. Éstos son los favoritos de las personas que comienzan en este mundo del vino. En Portugal son esmunates, y en el resto de los países donde producen vinos se les conoce como espumosos.
En México ya tenemos algunas vinícolas que hacen espumosos en los estados de Baja California y Querétaro; en este último, la zona de Ezequiel Montes tiene unos espumosos elaborados bajo el método tradicional.
Hay espumosos que requieren acompañarse con un mole, condimentaciones de varios chiles y chocolates con los que se elabora este maravilloso platillo mexicano. Es una fantástica combinación. Atrevánse y sabrán de lo que estoy hablando.
Los espumosos los dividimos en tres categorías: acidez, intensidad y dulzura.
Si los vinos tienden a ser ácidos, sugiero postres con frutas de acidez natural para equilibrar el sabor; en los vinos espumosos con intensidad, cuanta más intensidad haya en el postre, mayor debe ser la del espumoso. Feliz Nochebuena para todos.
Sommelier.
