CÁDIZ (EFE).— El sonido del cajón flamenco, uno de los más grandes símbolos del mestizaje entre las culturas hispanas, dio ayer en Cádiz la bienvenida a los asistentes al IX Congreso Internacional de la Lengua Española.
La “cajoneada” representó un canto a la solidaridad con Perú, especialmente con Arequipa, la localidad en la que iba a celebrarse el congreso hasta que la situación política del país obligó a su traslado a Cádiz.
Un total de 64 cajones, conducidos por los percusionistas El Guille, de España, y Mario Cubillas, de Perú, recordaron cómo este instrumento peruano acabó integrándose en el flamenco.
El viaje del instrumento desde la música peruana a la española se inició en 1977 cuando el guitarrista Paco de Lucía lo escuchó durante una gira por Perú, al ver actuar a Chabuca Granda con un músico que tocaba el cajón.
Paco de Lucía se quedó fascinado por el sonido y notó que su percusión encajaba con la que en el flamenco se hacía con las palmas y el taconeo de los bailaores.
Ayer, el instrumento pasó de las puertas del Gran Teatro Falla de Cádiz al interior para ceder el relevo a Paquito González en el espectáculo inaugural “Tempo de luz”.
Tres referentes del cante en España, Carmen Linares, Marina Heredia y Arcángel, se unieron al programa, que repasó el repertorio flamenco desde sus raíces hasta las propuestas más innovadoras.
Otras de las actividades del congreso son las exposiciones, como la que acoge la Casa de Iberoamérica titulada “Libros y autores del Virreinato de Perú”, en la que colabora el Centro Cultural Inca Garcilaso de Lima y que reúne publicaciones y manuscritos de una etapa en la que el país fue centro del dominio español en la región y su principal foco de irradiación cultural.
La exposición colectiva “Embustes y maravillas. Representaciones inverosímiles de lo otro” muestra obras contemporáneas con distintas técnicas, materiales y formatos, que van desde la escultura, la instalación, la pintura y el dibujo a la fotografía de artistas de ambos lados del Atlántico.
El congreso se desarrollará durante cuatro días, organizado por el Instituto Cervantes, la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), que aglutina a 23 agrupaciones de América, España, Filipinas y Guinea Ecuatorial.
En la inauguración del congreso, el rey de España, Felipe de Borbón, aseguró que el siglo XXI “debe ser el siglo del español” e invitó a preservar e impulsar una lengua que es “uno de nuestros grandes patrimonios”.
El encuentro reúne a unos 300 expertos internacionales para analizar el estado y los retos de un idioma que comparten casi 500 millones de hablantes nativos.
“Ésta es la hora del español, con todas sus voces, sus giros y matices, con todos sus acentos, con toda su riqueza y diversidad”, dijo.
“Tenemos la oportunidad de que nuestra lengua, además de universal —y más trascendente quizás ahora en estos tiempos—, sea cada vez más global”, concluyó.
