Cada ser humano pasa por momentos difíciles, por tiempos en los que puede llegar a sentirse solo, abandonado e incluso rechazado.
Hay tiempos difíciles en la vida que no podrían ser entendibles por las otras personas, ya que cada uno de nosotros vive las etapas de manera diferente, por lo que ninguno realmente sabría cómo la otra persona está sufriendo o cómo se está sintiendo, pero lo que sí podemos hacer es ser empáticos cuando veamos que una persona no la está pasando bien: una palabra o un gesto puede darle luz a esa persona que está pasando por oscuridad.
Todos en esta vida debemos buscar ser ese apoyo porque cada día tenemos esa oportunidad de serlo.
Como seres humanos pasamos por tantas situaciones que nos pueden opacar la manera de ver la vida, debemos saber que solo estamos de paso y que este camino llamado vida, nuestro existir puede dejar algo más valioso que solo lograr metas, éxitos o propósitos; podemos dejar algo que realmente marque y alumbre la vida de alguien más.
Muchas veces podemos ver a la gente molesta o triste caminando por la calle porque cada uno vive sus etapas difíciles de diferente manera. Por ello, con estas personas debemos ser empáticas, sé que para muchos esto puede parecer difícil, pero no es imposible: ¿qué tal si cada día vemos con los ojos de amor a la humanidad para que así podamos ver más allá de lo que muchas veces vemos en las personas?
No juzguemos tan dura y erróneamente a nuestro compañero o compañera de trabajo, nuestro familiar, nuestro vecino, la persona con la que te topas por la calle, el vendedor de pan, nuestro jefe laboral, el maestro, nuestros amigos o amigas, nuestra pareja…
Toda persona con la que nos crucemos en nuestro día a día puede estar pasando por algo difícil, así que mejor antes de reaccionar mal o juzgarlos seamos diferentes, seamos empáticos, pacientes y mostremos amor y luz porque podríamos estar ayudando más de lo que podamos imaginar con una simple sonrisa, seamos la luz como Dios lo es en la nuestra.
Fundadora de Sublime Amor.
