Niños del Centro de Formación Palestino rindieron ayer por la tarde un homenaje a Xavier López “Chabelo” con la colocación de decenas de veladoras frente al monumento al artista que hay en sus instalaciones.

Participaron 90 menores de 5 a 12 años, que encendieron veladoras ante la figura de “Chabelo” que el propio actor inauguró el 4 de abril de 2008, la última vez en que estuvo en el sitio.

Antes, los pequeños sostuvieron varios encuentros amistosos de fútbol en el centro deportivo ubicado en el sur de la ciudad.

En el monumento al artista se colocó también un overol que perteneció a “Chabelo” y una gorra que autografió para los niños de Palestino.

Antonio Osorio Vázquez, presidente del Centro de Formación Palestino, recordó que cuando “el amigo de todos los niños” actuó en Mérida en 2004 él le pidió el overol que tenía puesto, como recuerdo. Al llegar al aeropuerto, adonde lo acompañó, “Chabelo” se quitó la vestimenta y se la entregó.

Aunque tiene otros dos overoles que el artista le regaló, el que se expuso ayer tiene un valor especial, ya que lo usó durante un show y así se guardó, de manera que conserva su ADN.

Antonio Osorio dijo que conoció a “Chabelo” cuando tenía 9 años, por vínculos entre sus familias. Afirmó que el artista siempre decía que un niño tiene la capacidad de solucionar las cosas de manera sorprendente.

En 1975 Osorio fundó el Centro de Formación Palestino. En una ocasión trajo a Mérida a Hugo Kiese, reconocido futbolista, quien le sugirió contratar un espectáculo dedicado a los niños.

Fue así que pensó en traer a “Chabelo”. Cuando viajó a Ciudad de México, el actor lo reconoció. Al hacerle la propuesta de actuar en la ciudad, “Chabelo” le preguntó por qué quería llevarlo a Villa Palmira y no a un escenario del norte de la capital.

Él le respondió que porque los niños que lo verían en Villa Palmira solo podían aspirar a verlo en la televisión. “¿Y cuánto piensa usted cobrar por eso?”, preguntó el animador. Cuando Antonio le respondió que nada, “Chabelo” le dijo: “Si usted no cobra, yo tampoco”.

El 3 abril 1992 se presentó en la Unidad Deportiva Villa Palmira ante miles de personas. “La entrega de boletos fue una locura, hubo una fila de seis cuadras. Y un día antes del evento, desde las 10 de la noche ya había fila para entrar”.

Abrieron la reja de acceso a las 12 del día y a la hora del espectáculo hubo personas siguiéndolo desde techos, árboles y postes.

Antonio Osorio aseguró que al actor le encantaba la comida yucateca, la guayabera, los sombreros y la trova de la región.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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