Los rostros de destacados compositores yucatecos fueron plasmados en un colorido mural que adorna el patio inglés del Palacio de la Música, una obra de la autoría de José Góngora, trabajador del sitio y quien propuso realizar la pintura en homenaje a estos reconocidos personajes.
Así lo cuenta Maleck Abdala Hadad, director del Palacio de la Música, quien resalta el talento de José.
El mural deja ver los rostros de Judith Pérez Romero, Cirilo Baqueiro Preve “Chan Cil”, Sergio Esquivel, Armando Manzanero, Guty Cárdenas y Luis Demetrio, y se puede apreciar desde el patio de cuerdas, a un costado de la entrada principal, aunque cuando se visita el museo se puede acceder al llamado patio inglés, que está un nivel abajo, y verlo más de cerca.
Maleck Abdala señala que descubrió el talento de José Góngora de manera casual: cuando el Palacio de la Música se abrió, los trabajadores comenzaron a usar un área como comedor la cual un día visitó y consideró que estaba muy triste, de ahí que invitara a los empleados a que le pusieran algo.
Sorpresa
A la semana siguiente regresó para ver qué habían hecho y se llevó una sorpresa al ver “un mural espectacular”en el que un jaguar sopla la música al humano con el maíz, y en el que se pueden ver otros elementos de la cultura maya. Góngora lo hizo en tan solo una semana. “Me quedé impactado”, expresa.
Hace algunas semanas José Góngora se le acercó para decirle que el patio inglés lucía muy desangelado y le planteó la posibilidad de hacer un mural. Le mostró el bosquejo, con los rostros de los compositores citados.
Por supuesto, la idea le encantó y se decidió, con la anuencia de Sedeculta, que se realizara la pintura, lo cual se hizo con el apoyo de una empresa patrocinadora que donó el material.
El director del Palacio de la Música indica que los rasgos físicos de los compositores los realizó Góngora en hora y media, y en menos de un mes ya estaba casi listo todo el trabajo monumental.
Afirma que el diseño es una especie de monumento a los compositores yucatecos, que será inaugurado en fecha aún por definir.
Sin embargo, como ya se ha mencionado, el mural puede ser observado por quienes pasan por el lugar.
El patio inglés, recuerda Abdala, se habilitó para hacer exposiciones y colocar esculturas, pero al final no resultó muy funcional para ello, y con el mural se le da vida al espacio.
“Quedó hermoso y, ahora sí, ya es un lugar vistoso para que la gente se tome fotos y observe desde arriba”.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
