PARÍS (EFE).— Los museos hermanos de Orsay y Orangerie anunciaron un programa de reformas entre los años 2025 y 2027 para mejorar la entrada de visitantes y reordenar la forma en que exponen sus colecciones.
Tras una rápida recuperación de la pandemia, los dos recintos parisinos reciben alrededor de cuatro millones de visitantes al año en conjunto (unos tres millones el de Orsay y más de un millón el de Orangerie), de los cuales el 48% proviene de la propia Francia.
“Orsay no es la Torre Eiffel pero merece ser revisitado”, subrayó el director de los dos museos, Christophe Leribault, en la presentación a la prensa de los planes de ambas instituciones para los próximos años. Para adaptar mejor sus espacios al siglo XXI, habrá una serie de reformas “razonables pero útiles, necesarias y urgentes” que permitirán paliar los grandes problemas actuales, como las largas colas que se forman a las puertas del Orsay.
Las obras en el Orsay, que se realizarán con el museo abierto, ampliarán la plaza que acoge el museo, abrirán más entradas para los visitantes y lo dotarán de nuevo centro de investigación y espacios de descanso entre salas para permitir momentos de pausa en los recorridos.
Además, se reformará el vestíbulo principal de manera que resalte y recuerde la historia del Orsay y de su edificio, una antigua estación de ferrocarril.
“Hace falta poder apreciar lo que es la primera obra del museo: la estación”, expresó Leribault.
Asimismo, se creará un nuevo recorrido que permita ofrecer una trayectoria cronológica más clara a los visitantes y un tema concreto a cada uno de sus cinco niveles.
En total, las renovaciones costarán 50 millones de euros, que se cubrirán casi por completo con fondos propios del Orsay y sus mecenas, aunque está previsto que se reciba una ayuda gubernamental de 1.2 millones de euros por cada año.
Todos los proyectos terminarán en 2027, año en el que el Museo de Orsay celebrará su 40o. aniversario.
El Orangerie también se someterá a una serie de reformas a partir de 2025, con un gasto previsto de 1.66 millones de euros. Con los trabajos no se pretende repensar la acogida, sino también dirigirse a las familias y a los más pequeños.
Por ello, se planea la creación de un nuevo espacio con actividades infantiles para iniciarse en el arte y nuevos recorridos pensados en los menores de edad.
