Cómo se ven y representan los cuerpos en el montaje cinematográfico, y la copia de manera inconsciente de los prototipos de belleza fueron parte de las ideas que se compartieron en la conferencia que ofreció anteanoche Mónica Costa Coldwell, en la videosala del Centro Cultural de Mérida Olimpo.
La ponencia “Tipologías y canon de belleza de los cuerpos en el montaje cinematográfico” se realizó en el marco del Seminario de Cine Contemporáneo Siglo XXI, en su séptima sesión.
Costa Coldwell, quien tiene más de 20 años de experiencia en el cine y es investigadora de la UNAY, abordó el tema de los cuerpos en el siglo XXI.
Para ello se refirió al montaje y propuso una nueva forma de entenderlo, como con el montaje postidentitario. La combinación de planos en cierto orden y la forma en que se decide colocar los elementos para cambiar el sentido narrativo fueron conceptos que compartió.
Dio ejemplos de películas que se ajustan al concepto de hegemonía cultural, que en síntesis es la norma que se debe seguir y aceptar.
También habló del efecto Kuleshov y su aplicación en el montaje, y dejó claro que éste es un lenguaje independiente. Recordó cómo en ocasiones en el proceso de edición de la película se cortan los cuerpos para mostrar solo las partes “útiles”, lo que, claro está, tiene una intención específica.
Respecto al canon de belleza, o prototipo estético para los cuerpos binarios, Mónica Costa indicó que establece los vínculos entre lo que se considera saludable y deseable para hombres y mujeres, lo que tiene una afectación directa en el desarrollo de la personalidad.
Dijo que hay influencia de ciertos parámetros que llevan a copiar de manera inconsciente las narraciones visuales que la cinematografía presenta.
La puesta en escena del consumidor audiovisual se basa en la memoria y en el proceso de la cognición que interpreta el papel del cuerpo que se observa en el montaje, expresó la experta.
Apuntó que hay diferentes formas de mirar, por lo que dos personas pueden estar viendo la misma película pero experimentar cosas diferentes con ella debido a lo que vivieron en su familia, país, segmento social, con lo que se van “encasillando estas subjetividades”.
También habló del psicoanálisis como un enmarcado interpretativo de los muchos que puede haber en el montaje. Al referirse al cuerpo de la mujer en el proceso de edición, afirmó que está impregnado de múltiples significados, “su representación siempre es susceptible de convertirse en objeto para ser mirado”.
Hizo mención del “Madonna-whore complex”, un fenómeno por el que los hombres dividen a las mujeres en madres, esposas o prostitutas. De igual manera se refirió a la prueba de Bechdel, que evalúa la presencia femenina en el cine, si hay cierta inclusión o no.
La actividad se realizó ante un público de edades diversas.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
