Los alcances de la Ingeniería y sus innovaciones para ofrecer solución a diversos problemas, entre ellos los de salud, fueron recordados ayer a estudiantes de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Modelo por Emilio Sacristán, doctor en Ingeniería Biomédica y responsable, junto con un equipo de profesionales, del diseño de un corazón artificial.
En ese órgano comenzaron a trabajar a principios de los años 2000 y en 2012 se realizó el primer implante en humanos en México.
En la actualidad el dispositivo ya se comercializa.
Según explicó Sacristán, el órgano fue creado para personas que presentan falla cardíaca, a las que ofrece asistencia ventricular. Aclaró que no reemplaza al corazón, que se queda en el cuerpo, sino que la función del implante es bombear la sangre al cuerpo, lo que le permite al órgano natural recuperarse.
En algunos casos se puede terminar retirando el implante porque el corazón humano ya sanó. También ayuda a mantener vivo al paciente en lo que se puede someter a un trasplante.
Sacristán añadió que el corazón artificial funciona con aire a presión, válvulas de silicón suave que permiten que se llene de sangre y una cápsula de plástico.
“Es como una muleta para el corazón”, precisó.
El doctor en Ingeniería Biomédica dijo que este dispositivo ya se implanta en instituciones de salud pública del país.
El especialista, que labora actualmente en la Universidad Autónoma Metropolitana, campus Iztapalapa, indicó que, como ingeniero biomédico, se dedica a inventar aparatos para ofrecer opciones de tratamiento y diagnóstico. El corazón artificial es solo uno de los dispositivos que ha creado.
Infarto cerebral
Reveló que en la actualidad está trabajando en un tratamiento de emergencia para el infarto cerebral. “El objetivo es salvar al cerebro antes de que se muera” en caso de ese accidente.
El proyecto se encuentra en fase de pruebas clínicas en Estados Unidos y se espera empezar otras en Europa. En unos cuatro años ya estaría disponible el invento.
“Tiene que pasar muchas pruebas porque es una tecnología muy nueva”, recalcó el especialista, que añadió que el nombre del dispositivo es estimulación magnética neurofacial.
“Los deficiencias cardíacas y el infarto cerebral son dolencias de alta incidencia en México”, manifestó Sacristán, quien añadió que los proyectos los desarrollan equipos multidisciplinarios y multiinstitucionales.
“La Medicina es un campo donde muchos problemas se pueden resolver con tecnología”, afirmó. “En los últimos 100 años ha cambiado mucho la tecnología”.
“La Ingeniería tiene varias ramas y lo que tienen en común los ingenieros es que buscan desarrollar soluciones a problemas”.
La charla de Emilio Sacristán en la Universidad Modelo se centró en la manera de llevar innovaciones del laboratorio al mercado.
La Escuela de Ingeniería del campus Mérida de la institución ofrece licenciaturas en Ingeniería Biomédica, Ingeniería en Desarrollo de Tecnología Software, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecatrónica, Ingeniería en Energía y Petróleo, e Ingeniería Automotriz.
También, las maestrías en Ingeniería Mecatrónica, Ingeniería Clínica e Ingeniería Logística y Movilidad. Asimismo, las especialidades de Gestión de Proyectos de Automatización, Dirección de Proyectos Logísticos y Gestión del Equipamiento Hospitalario.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
