Sofía, la reina emérita de España, dejó traslucir sus emociones por primera vez con lágrimas en público.
Ayer, en la Universidad Camilo José Cela de Madrid, cuando pronunciaba su discurso en la ceremonia en que Emilio Lora-Tamayo fue nombrado rector honorario, comenzó a llorar, lo que le obligó a interrumpir brevemente su intervención.
De acuerdo con Vanitatis de “El Confidencial”, la soberana emérita mantiene desde hace décadas una estrecha relación con el homenajeado, que se encuentra delicado de salud.
“Nunca me olvidaré de los momentos que hemos pasado juntos en el coto de Doñana. Eran días maravillosos. Muchas gracias por invitarme”, le manifestó la monarca.
