Con aplausos fue recibido el Decreto de erección canónica de la iglesia de San Cristóbal como Santuario Diocesano Guadalupano, que ayer se hizo oficial durante la misa del mediodía, que presidió el arzobispo Gustavo Rodríguez Vega.
Los obispos auxiliares Pedro Mena Díaz y Mario Medina Balam lo acompañaron en la Eucaristía, así como el párroco de San Cristóbal, Gilberto Pérez Ceh, y otros sacerdotes de la Diócesis.
Fue al inicio de la misa cuando se dio lectura al Decreto, y luego el arzobispo bendijo una placa conmemorativa del hecho.
Desde ayer la iglesia de San Cristóbal es reconocida como Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Guadalupe, es un lugar que proporciona de manera abundante los medios de salvación, fomentan la vida litúrgica, la Eucaristía y la penitencia, y practica otras aprobadas por la Iglesia.
En palabras del arzobispo, quizá muchos estén confundidos porque creían que el templo era un santuario, lo cual así era, solo que faltaba declararlo como tal.
Explicó que un templo se erige como santuario cuando la iglesia comprueba que hay mucha devoción de los fieles en el lugar.
“Es importante declarar lo que de hecho ya es por la afluencia de gente que hay al sitio; que se convierta en santuario es un reconocimiento de la piedad popular, así ha sido muchos años, es un lugar de devoción al que acuden miles de fieles”, expresó monseñor Rodríguez.
Después del breve acto en el que se realizó el Decreto como Santuario del templo se prosiguió de manera normal con la misa.
En la homilía, el arzobispo recordó que en el tiempo de Adviento concurren algunas fiestas marianas “que de ninguna manera distraen nuestra celebración en la espera del Señor”.
“De hecho, nadie mejor que María esperó al Señor en el pueblo judío. Por algo la eligió el Señor para semejante misión. Además, María también fue esperada junto al Mesías, según aparece en las profecías”.
Recordó que el pasado viernes 8 se celebró a la Inmaculada Concepción de María, llamada en otros lugares la Purísima Concepción de María. Esta fiesta enseña la fe del pueblo de Dios, que sabe que fue María preservada de la mancha del pecado original, en vista a los méritos de Cristo en la Cruz, como preparación para ser ese “Vaso de elección”, esa “Arca de la Alianza” que es María santísima.
Indicó que el 12 de diciembre de 1531 la Virgen en el Tepeyac vino a consolidar la obra evangelizadora en México, y luego en cada país de América.
“Después de las apariciones, en pocos años vinieron hasta diez millones de indígenas de todo el centro de México a recibir el santo bautismo. María, Madre de nuestra esperanza, nos acompaña en la esperanza para esta Navidad, así como para todo el resto de nuestra vida personal y eclesial”.
También hizo alusión a las lecturas del segundo domingo de Adviento, y señaló que al igual que toda la Palabra de Dios, cada tiempo litúrgico es para los cristianos un llamado al cambio de vida, a la conversión.
“Pensar que la Navidad está cerca, es ocasión para enderezar nuestro sendero, para que el Niño venga al pesebre de nuestro corazón. Espiritualmente no sirve de nada gastar el aguinaldo en fiestas y regalos, si no preparamos su camino, si no cambiamos lo que el Señor espera que cambiemos”.
Resaltó que la figura de San Juan Bautista prepara a los fieles para encontrar al Niño Dios en la más grande miseria, recostado en un pesebre, dando la riqueza más grande que pueda existir con su Encarnación.
Como parte de la ceremonia realizada fue colocada a un costado del altar la imagen del Santo Cristo del Amor, que fieles de Kinchil llevaron a San Cristóbal para que fuera parte de ese momento histórico y acompañar a la imagen de la Virgen de Guadalupe que se encontraba al otro lado del altar.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
La devoción a la Virgen de Guadalupe vivirá sus mejores momentos hoy y mañana.
Misas y mañanitas
Hoy lunes 11, a las 6 p.m. se celebrará una misa por la devoción. Las misas de peregrinaciones y antorchistas continuarán a las 7, 8 y 9 p.m. A las 11 p.m. será la misa de los bomberos. Para la medianoche está programada una misa solemne con las Madres de la Luz y a la 1 a.m. se iniciará la serenata.





