Francisco Góngora Cervera se sumerge en un “Naufragio voluntario” en la exhibición pictórica que presentará mañana en el Centro Cultural “José Martí”, donde una veintena de obras exploran el color y la composición.
La inauguración está prevista para las 7:30 p.m. en el espacio cultural del Parque de las Américas, donde los cuadros permanecerán expuestos por un mes.
La exhibición abarca obras creadas desde 2021 hasta el presente año en formato pequeño, que suele ser el interludio para llevar al cabo una obra más grande.
Góngora Cervera dice que esta colección, que mantuvo almacenada, servirá de base a otras creaciones de mayores dimensiones.
Con respecto a las primeras, surgió la oportunidad de presentarlas en la muestra integrada por 17 obras de estudio pequeñas y tres grandes.
Explica que sus lienzos diminutos son pruebas de color y composición antes de pintar una obra más grande, ya que no solo imagina lo que quiere producir, su intención es verlo y una vez convencido lo aborda a un formato mayor.
No copia las obras tal como están en el formato pequeño, sino que de ahí parte la idea de lo que quiere hacer, por lo que en sí mismas esas pequeñas piezas forman parte de una obra única.
Su estilo navega entre lo figurativo y lo abstracto. De hecho, en una exposición anterior predominó el primer estilo mencionado, pero ahora está enfocado en el segundo, proceso de transición plasmado en “Naufragio voluntario”.
La temática está relacionada con su pasada exhibición, “Preludio accidental”, título que comunica su introducción a la pintura por un accidente. Su delicado estado de salud lo obligó a permanecer acostado en cama y fue en ese período que comenzó a pintar.
Al surgir la pandemia del Covid-19 estuvo un año en cuarentena en su casa, lo que lo llevó a explorar más e interesarse por el arte pictórico.
Anteriormente había tomado clases de arte, no de pintura. Por lo tanto, su trabajo es autodidacta. No obstante, considera que su formación como arquitecto le brinda la visión de la composición.
Señala que es una persona muy visual. Por consiguiente, su pintura también se nutre del bagaje de apreciación del arte en galerías del mundo y las lecturas sobre la historia del arte.
Las piezas que presentará son óleos y pasteles, técnica que le gusta mucho, pues puede dejar la obra varios días antes de retomarla, lo que da un tiempo para reflexionar sobre la misma.
El creador visual indica que su amigo Esteban “Pavo” Goff le ayudó a ponerle nombre a las obras y en la curaduría.
A pesar de su inesperada introducción a la pintura, en la actualidad considera que su quehacer artístico es más voluntario y consciente.
El pintor expresa que entre sus planes está seguir creando obras en formato grande, con base en las piezas que presenta en esta ocasión, para exhibirlas en un lapso de dos años. Mientras tanto, “Naufragio voluntario” podrá visitarse de lunes a sábado de 8 a.m. a 8 p.m.—IRIS CEBALLOS ALVARADO
