Mis queridos lectores, ya estamos en el último tramo del mes. Es frecuente que, para estas fechas, salgamos de compras de pánico para ver qué es lo que vamos a tomar en la cena de Nochebuena y a veces compramos bebidas que no siempre quedan bien con la comida típica de estas fechas decembrinas. Es por eso que, a sugerencia de unos amables lectores, voy a hablar de vinos que se pueden beber en Navidad.
Empecemos por el pavo tradicional, hay muchas formas de hacerlo, incluso en Yucatán hay la costumbre de asarlo o soasarlo para estas fiestas, aquí vamos a ver que un buen vino joven afrutado y tinto es el ideal, y si el pavo tiene algunos toques dulces no hay nada más estimulante que un shiraz o un merlot para acompañar esta ave. Si el pavo está relleno con frutos secos y con carne, una muy buena opción sería un vino tinto con algo de textura, como un malbec, es un vino muy versátil y le va perfectamente bien a ese pavo relleno.
Si la guarnición del pavo es ensalada, un blanco suave es ideal para ese momento; en cambio, si es más pesada la opción es tomar un vino que tenga más textura para hacer el maridaje ideal.
Otro vino que se adapta a esta preparación es un vino tinto de tipo español de variedad tempranillo, preferentemente de crianza o de cosecha, que tenga un ligero paso por barrica de aproximadamente seis meses. Si la opción es pescados, se tiene por costumbre acompañarlos con vinos blancos. Yo recomiendo un sauvignon blanc o un chardonnay bien frío; este benemérito vino es algo digno de apreciar, puede que le quede muy bien algún chardonnay de Argentina o alguno de Chile, que aportan frescura y buen sabor y que realzarán ese pescado que tanto le gusta.
En cambio, si su elección son pastas con salsas rojas, no hay nada mejor que unos tintos italianos, algún vino barolo, un sangiovese o un chianti; si van acompañadas con carnes estofadas, lo recomendable sería un buen vino tinto cabernet sauvignon. Sin embargo, si la pasta es más de tipo cremosa, como Alfredo o carbonara, intente con un sauvignon blanc o un vino de la zona de Ruedaen España, un verdejo le dará a esa pasta un sabor único.
Si lo que se ha cocinado para esas fechas son carnes rojas, hay que elegir un vino con buena textura y cuerpo, podrían ser unos tintos cabernet sauvignon, algún malbec si la carne o el corte tiene algo de grasita o un syrah para aquellas carnes que tengan algo de condimentación. Si en cambio la cena es a base de carne de cerdo, a éstos le van tanto vinos blancos como tintos. Si se antoja un tinto, la mejor opción es un beaujolais nouveau que es francés joven, y si quiere innovar, pruebe con un riesling, un gewurztraminer o un oppenheimer alemán (los de la botella azul), son vinos de baja acidez y muy afrutados.
Para aquellas personas que se atreven a comer algo diferente, como cordero asado, vendría muy bien un vino con mucho cuerpo, con un buen tinto de Rioja o de Ribera del Duero, aligerarán las sensaciones grasas del cordero y la comida navideña quedará exquisita. Tengan ustedes una feliz Navidad y recuerden moderarse si conducen. Hasta la próxima semana.
Sommelier.
