Un Niño Dios es levantado durante la bendición en la misa de Nochebuena en la Catedral de Mérida
Un Niño Dios es levantado durante la bendición en la misa de Nochebuena en la Catedral de Mérida

“Se esperan los frutos de devoción ante el pesebre, se esperan los frutos de un compromiso en los deberes que cada cristiano tiene en la sociedad y en la Iglesia”, expresó el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, acerca del tiempo de Navidad y la contemplación de Nacimientos.

“Debe trascender nuestra fe, nuestro gozo y nuestra alegría para que no sea efímera; además, si celebramos la paz, hemos de ser transmisores de esa paz, constructores de esa paz que el Señor quiere para este mundo”, continuó.

Luego del tiempo de Adviento, espera que “todos los cristianos estemos muy preparados espiritualmente; tal vez a través de la confesión, pero dispuestos a recibir al Señor nuevamente en nuestra vida”.

Recomienda que las familias que han recibido el Nacimiento como instrumento de evangelización “sigan colocando el pesebre en familia”, dijo. “Esto nos llevará a una preparación espiritual del recibimiento de Jesús que nace para nosotros”.

El prelado avaló la instalación de pesebres en la vía pública e instituciones. “Sería algo muy extraño que alguien se opusiera al Nacimiento porque eso es expresión de fe; ¿qué sentido tendrían otros arreglos navideños si alguien rechaza el Nacimiento?”.

En estas fechas, el Arzobispo recomendó reunirse en familia para orar y enseñar a los más pequeños a participar en las actividades. “Tenemos que enseñar a los niños que ellos también deben dar a los necesitados porque les damos tantos regalos que podemos crear en ellos un espíritu egoísta; enseñémosle desde ahora a ser generosos”.

El tiempo de Navidad concluye el 8 de enero en la fiesta del bautismo de Jesús.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán