• El padre Juan Pablo Moo Garrido, párroco de Cristo Rey, levanta la venerada imagen del Niño Jesús ante la feligresía durante el arrullo, anoche
  • Los Reyes Magos, María, José y el ángel en el presbiterio de la iglesia
  • Sobre estas líneas, un grupo de pastoras tocan panderetas y sonajas a su entrada; a la izquierda, un momento de la representación

Una gran fiesta al Niño Jesús que recién acaba de nacer vivieron anoche cientos de personas en el tradicional arrullo efectuado en la parroquia de Cristo Rey-Santuario del Divino Niño Jesús, en eel fraccionamiento Fidel Velázquez.

Cantos, villancicos, el sonar de sonajas, aplausos y vivas a Cristo se escucharon en el santuario en una velada en la que hubo una representación viviente de la llegada de los tres Reyes Magos al pesebre llevando ofrendas de oro, incienso y mirra al Niño Jesús. También se leyó el Evangelio de San Mateo que narra el pasaje de los Reyes de Oriente.

Como marcan las Sagradas Escrituras, el ángel anunció a los pastores el nacimiento de Jesús y lo fueron a adorar. Ayer, los hermanos Joselyn y Joshua Huchim Chan representaron a María y a José, quienes entraron al templo y se sentaron en el altar. La joven sostuvo la imagen del Niño Dios y los primeros en tomarlo y arrullarlo fueron los padres Juan Pablo Moo Garrido y Jesús Feliciano Tec Canté, párroco y vicario, respectivamente, de la iglesia parroquial.

Después, los varios cientos de personas que asistieron se formaron para participar en el arrullo al Niño Dios.

Otros tres jóvenes —Luis Puga Ku, David Cetz Góngora y Jesús Ek Raygoza— dieron vida a los Reyes Magos y así representaron el seguimiento de la estrella de Belén hasta llegar al pesebre y la entrega de los regalos. Mientras esto ocurría se ofrecieron reflexiones para encontrar a Jesús en la vida diaria, pues de esto se trata la Epifanía, la manifestación de Jesús como rey de las naciones.

Después de la proclamación del Evangelio, el padre Juan Pablo señaló que el Niño Jesús primero es adorado por los pastores y luego por los reyes. “Cada cristiano debe hacer una peregrinación espiritual hacia Jesús; debemos peregrinar espiritualmente al encuentro del Niño”.

En este sentido, las familias juegan un papel importante porque “son los papás los principales responsables de hacer que sus hijos pequeños conozcan a Dios, amen al Señor y quieran seguir a Jesucristo”.

“Los pastores fueron con alegría al encuentro del pequeño y los magos de lejanas tierras descubrieron esa presencia misteriosa; hoy nosotros, como comunidad, como feligreses de esta parroquia, como devotos de la infancia de Jesús, también estamos llamados a ir al encuentro del pequeño”, dijo.

Al final del arrullo colocaron la imagen del Niño Dios en el pesebre, en el altar del templo.

En el cuadro viviente del arrullo también participaron Said Calderón Almaguer y Evelin Pino Bacab, como el ángel y la estrella.

Varios feligreses dijeron sentirse emocionados con esta actividad, pues fue una linda despedida del padre Juan Pablo Moo, antes de tomar posesión de la rectoría de la Catedral, encomienda para la que fue nombrado como parte de los recientes cambios en la Arquidiócesis.

Al final repartieron buñuelos, rosca y chocolate, se presentó un espectáculo y se regalaron juguetes a los niños.— CLAUDIA SIERRA MEDINA

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