“De la mano de Jesús seguiremos el camino de la cruz” es la expresión que acompaña la invitación al Viacrucis por la Inclusión, que se realizará mañana viernes y con el que se busca que las personas de la diversidad sexual vivan a través del calvario de Cristo una experiencia de reencuentro con Dios y con la Iglesia.
La actividad es organizada por el grupo Puerta Abierta, que hace un año se formó a raíz de una primera actividad, justamente la del Viacrucis por la Inclusión, que al igual que en esta ocasión se realizó el último viernes de la Cuaresma, llamado Viernes de Dolores.
Fue un evento pequeño, para el que no se hizo una amplia convocatoria, una primera experiencia de reencuentro con la Iglesia, que dio la pauta para otras actividades a lo largo del año, que han reunido cada vez más personas de la diversidad sexual.
Este año se quiso hacer promoción al viacrucis para que más personas participen.
José Manuel Paredes, coordinador de Puerta Abierta, precisa que la segunda edición del viacrucis será este viernes a las 7 p.m., en el patio de la iglesia de la Candelaria (calle 67 con 64, Centro), que es la iglesia que ha acogido el movimiento de Puerta Abierta.
Los integrantes han preparado la actividad, y le han puesto como lema “De la mano de Jesús seguiremos el camino de la cruz”.
José Manuel explica que cerca de Semana Santa lo que hacen es ofrecer un espacio de oración y reflexión en el que se medita el camino de Jesús cargando la cruz, como camino de salvación para todos y todas que deciden seguirlo.
“Esta tradición propia de la Cuaresma es ofrecida y meditada para iluminar los padecimientos, dificultades y dolores propios de las personas de la diversidad sexual, y también se ofrece como petición para una Iglesia cada vez más incluyente y misericordiosa”.
En cada estación del viacrucis se hará una reflexión con un enfoque en lo que viven las personas de la diversidad sexual.
La invitación a asistir es para todas las personas que se han sentido lejos de la Iglesia, para abrir las puertas a una nueva experiencia de reencuentro con Dios y con su Iglesia y que, al igual que quienes ya integran Puerta Abierta, puedan encontrar un espacio como hijos de Dios y miembros de una Iglesia que abraza el mensaje de amor y misericordia de Aquél que ha dado la vida por la salvación de todas las personas.
“Confiamos en Dios y en la Virgen María para que estas actividades vayan produciendo frutos y podamos llegar a más personas”.
Con la actividad también se abre la invitación para las actividades comunitarias propias de la Semana Mayor que se realizan en la rectoría de la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria y en las que participan junto con toda la comunidad.
Sobre Puerta Abierta, José Manuel Paredes señala que es un espacio de encuentro con Dios para las personas de la diversidad sexual, especialmente para aquéllas que por cuestiones de identidad de género u orientación sexual se han sentido apartadas o con dificultad para encontrar su lugar dentro de la Iglesia Católica.
Es por lo que inspirados por el mensaje de aceptación y misericordia del papa Francisco nace y se consolida esta comunidad de católicos y católicas diversamente sexuales que han encontrado un lugar de acogida para vivir y compartir su fe cristiana, crecer y formarse en la vida espiritual dentro de la Iglesia Católica. Y han sido acogidos en la rectoría de Nuestra Señora de la Candelaria, bajo la dirección espiritual del presbítero Raúl Lugo Rodríguez y apoyados de un equipo de trabajo integrado por personas laicas.
Como grupo realizan actividades y servicios como retiros espirituales, tienen misas por la inclusión el primer domingo de cada mes a las 11 de la mañana, reuniones mensuales y quincenales de formación bíblica y convivencia de integrantes.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
