MADRID (EFE).— El cometa 12P/Pons-Brooks, conocido popularmente como “el diablo” por la apariencia de los “cuernos” que lleva, es ya visible en los cielos nocturnos del hemisferio norte.
El cometa, según los datos recopilados por la NASA, es muy popular entre los astrónomos profesionales y aficionados por sus espectaculares explosiones de gas y de polvo, y tiene un período orbital de unos 71 años y un núcleo de aproximadamente 30 kilómetros de ancho.
“El diablo” había sido observado con anterioridad en misiones espaciales a través del Sistema Solar interior, lo que había permitido a los astrónomos estudiar su comportamiento y características hasta comprobar que, como otros cometas de aspecto y conducta muy similar, está compuesto de hielo, polvo y material rocoso, y que cuando se acerca al Sol el calor ocasiona que el hielo del cometa pase de un estado sólido a uno gaseoso.
Su forma
La información divulgada por la NASA señala que el gas se escapa de la superficie del cometa, arrastrando consigo polvo, y que forman una gran nube y una cola que el viento solar empuja lejos del Sol.
Su visibilidad varía mucho, ya que cuando está muy activo y cerca de la Tierra puede parecer muy brillante, y otras veces puede aparecer solo débilmente.
El cometa alcanzará previsiblemente su punto más cercano a la Tierra en junio próximo, aunque en ese momento no será posible observar el cometa desde el hemisferio norte, algo que sí es viable desde finales de marzo pasado y en los primeros días de abril, antes de que sigua su órbita para no regresar a la Tierra sino en el año 2095.
El cometa 12P/Pons-Brooks lleva el nombre de dos de los observadores de cometas más prolíficos de la Historia: el astrónomo francés Jean-Louis Pons (1761-1831) y el británico-estadounidense William Robert Brooks (1844-1921) y el descubrimiento del “diablo” se le reconoce a ambos observadores.
La NASA subrayó la importancia científica de estos objetos, ya que son “antiguos icebergs cósmicos”, con 4,600 millones de años y que se formaron al mismo tiempo que el Sol, la Tierra y los demás planetas.
El núcleo de un cometa suele tener entre uno y 50 kilómetros de diámetro, están formados por polvo y hielo, que en parte pasa de sólido a gas cuando el Sol calienta el cometa.
Origen del agua
Los impactos de cometas y asteroides pueden ser responsables de una fracción del agua presente en la Tierra y de los depósitos de hielo que se cree que existen en el fondo de los cráteres de la Luna.
La característica que más y mejor define a un cometa es su cola, causa de las lluvias de meteoritos anuales, durante las cuales la Tierra atraviesa nubes de polvo dejadas por los cometas.
El 12P/Pons-Brooks es un “cometa cercano a la Tierra”, lo que significa que orbita alrededor del Sol en menos de 200 años y se acerca lo suficiente a la estrella como para cruzar la órbita de la Tierra. Los cometas cercanos a la Tierra son mucho más raros que los asteroides cercanos a nuestro planeta, ya que, de acuerdo con los datos de la agencia espacial estadounidense, se conocen 122 cometas “cercanos” pero casi 35,000 asteroides.


