COPENHAGUE (EFE).— Los reyes Federico y Mary de Dinamarca comenzaron ayer en Suecia su primera visita de Estado al extranjero desde que el primero ascendiera al trono, el 14 de enero pasado,, tras abdicar su madre Margarita II.
Los soberanos daneses llegaron en el barco “Vasarorden” —acompañados por los príncipes herederos suecos Victoria y Daniel— al muelle que se encuentra junto al Palacio Real de Estocolmo, donde fueron recibidos por los monarcas Carlos XVI Gustavo y Silvia.
En palacio disfrutaron de un almuerzo, antes de reunirse con el presidente del Parlamento y el primer ministro suecos.
La visita, que continuará hasta hoy, incluía también una cena de gala y actos de carácter cultural, empresarial y científico.
Federico X había hecho un viaje oficial como soberano a Polonia a finales de enero, pero se trató de una visita programada con anterioridad y no tuvo el carácter de viaje de Estado.
Margarita II, de 84 años y hasta entonces la monarca viva con más tiempo en el trono, anunció de forma inesperada en su discurso de fin de año su renuncia por problemas de salud tras una complicada operación de espalda y ante lo que calificó de necesidad de ceder el paso a la nueva generación.
Federico, de 55 años, se convirtió en monarca en un Consejo de Estado celebrado en el castillo de Christiansborg, sede del Parlamento y desde cuyo balcón fue proclamado minutos después como rey ante miles de daneses por la primera ministra Mette Frederiksen.
