El arte es mi manera de comunicarme con el mundo. Frida Kahlo
En la sala nueve del Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán, Macay, se expone desde el mes de marzo la muestra “Génesis”, con obra de la maestra Melva Medina; una exposición conformada por un gran núcleo que abarca dibujo, grabado y escultura.
La exposición tiene como marco de referencia tres importantes eventos: la XII Edición de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey), el 30 Aniversario del Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán y el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo).
Comúnmente asimilamos el término génesis al sentido bíblico, olvidándonos por completo de su significado que se refiere al origen o el principio de todo; en ese sentido, podemos vincularlo con la idea misma de la creación de la vida o la misma gestación, una característica propia de la mujer.
Parte de los grabados en gran formato que integran el corpus de obra se tratan de piezas realizadas durante el primer embarazo de la artista, y en los que es posible apreciar en algunos la estampación directa de su cuerpo a través del barniz blando sobre la placa de metal que conforma la matriz o plancha (también expuestas).
Vincular a la mujer con el arte nos permite plantear dos perspectivas, la primera desde su participación, una como la persona representada o protagonista de la narrativa, y la otra como la mujer creadora, la artista que concibe la idea.
Este prodigio creativo propio de la mujer ha estado ligado desde la antigüedad al origen del arte; no hay que olvidar el mito de Butades de Sición en la antigua Grecia (Siglo VII a. de C.), a quien acerca de su trabajo se refiere Plinio el Viejo y que le atribuye la invención de las figuras plásticas de tierra cocida, es decir, de la escultura en relieve.
Se dice que la hija, llamada Kora, quien se enamoró de un joven corintio y que al disponerse éste a marchar al extranjero, tuvo la idea de quedarse con su retrato del perfil, trazando su cara con carboncillo señalado por la sombra sobre el muro de la habitación y a quien Butades aplicó una capa de arcilla, que modeló siguiendo las sinuosidades de aquel rostro, y que bien podríamos relacionarlos con los extraordinarios relieves realizados por Melva Medina.
Sin embargo, como artista también nos viene a la mente el trabajo de innumerables artistas mujeres cuyos nombres han llegado desde la posteridad hasta nuestros días, como Propercia Rossi, Sofonisba Anguissola o Artemisia Gentileschi, a quienes se les puede vincular con la actividad creativa atemporal.
Lo femenino o la feminidad es entendida como el conjunto de cualidades que se manifiestan en mayor medida en las mujeres, en una cultura en particular. Un concepto que alude a los valores, características y comportamientos tanto aprendidos, como biológicos. Sin embargo, parte de estas características intrínsecas a la mujer en la memoria colectiva no han apoyado en mucho la igualdad de género, ya que ha establecen prototipos o roles tradicionales, por lo cual es importante destacar el arte producido por las mujeres.
En esta ocasión Melva Medina presenta un corpus de obra variado en el cual podemos apreciar o distinguir una serie de grabados en metal que realizara hace treinta años en torno su embarazo, registrando su cuerpo y el proceso en las placas que se exhiben junto a las estampas.
Las esculturas que ha realizado en los últimos años están relacionadas a su trayecto de vida en las diversas ciudades donde ha habitado, por lo cual se aprecia un proceso de acriollización de su lenguaje plástico, en el cual lo mítico se hace presente como marca de lo originario, y su visión posmoderna como artista, es la que responde a la situación temática y la emplea como un recurso visual, representando un mestizaje no solo cultural-geográfico, sino temporal; fusión que está presente en las representación de las culturas del Istmo de Tehuantepec (Oaxaca), como la maya, ya que vive en nuestra Ciudad hace más de una década. por lo cual podríamos decir que el génesis abraza su obra desde cualquier ángulo, desde lo conceptual-temático hasta lo meramente representacional-icónico.
Indudablemente esta exposición nos permite una experiencia inmersiva a través de la tradición plástica del arte identitario mexicano, y una reflexión del empleo de los lenguajes renovados y revisitados que le otorgan una calidad de contemporaneidad.
Curador
