El tiempo es un factor inherente a la vida de todos, pero la forma de medirlo ha sido distinta en diferentes épocas y culturas.
El interés en la composición de los calendarios, su duración, por qué se rigen como lo hacen, las similitudes entre unos y otros e, incluso, cuándo se repetirá un fenómeno astronómico o se celebrará una fiesta movible llevó a Eddie Salazar Gamboa a profundizar en algunos de los principales calendarios del mundo.
Como resultado de su estudio y de usar varios calendarios para sus cálculos en el ámbito astronómico y eclesiástico escribió el libro “Introducción a los 9 calendarios”, que incluye el maya, el juliano, el gregoriano, el eclesiástico, el perpetuo, el judío, el islámico, el chino y el ciclo metónico.
El texto será presentado el 5 de junio próximo en el Instituto Tecnológico de Mérida (ITM), a las 11 a.m.
Eddie Salazar explica que los calendarios que incluyó en el libro, que realizó con la colaboración como asistente de Abraham Noh Pat, no son los únicos que existen, pero los eligió porque son los que él maneja con más frecuencia en sus investigaciones y fórmulas para calcular diferentes fenómenos.
La relevancia del tema es que los calendarios han servido a las diferentes culturas para realizar sus festividades y en ellos se basan para preparar la tierra, hacer la cosecha, predecir lluvias y efectuar actividades religiosas y civiles.
El autor asegura que los mayas eran amantes del tiempo, tenían 20 calendarios, entre éstos los que registraban el movimiento de planetas como Venus y Marte, para saber a qué hora despuntaban, si lo hacían por la tarde o la noche, su elongación (ángulo que forma con el Sol visto desde la Tierra) y su desplazamiento.
Recuerda que el calendario maya Haab era de 365 días: 360 ordinarios más cinco aciagos, que se dividían en 18 meses de 20 días cada uno; el Tzolkín, de 260 días, 13 meses, y la Cuenta Larga se agrupaba en baktunes, katunes, tunes, uinales y kines.
En el libro se explica cómo convertir una fecha del calendario maya al juliano y viceversa; también, de gregoriano a juliano, y así con los demás calendarios.
Calendario perpetuo
Salazar Gamboa añade que el perpetuo es el que se usa para elaborar las agendas, y por medio de éste y una tabla que desarrolló se puede saber qué día caerá cualquier fecha del año en el siglo XXI.
Respecto al eclesiástico, afirma que es importante porque es el que determina la Semana Santa y se basa en la primera Luna llena después del equinoccio de la primavera. El domingo siguiente a este evento se conmemora la Resurrección.
Puntualiza que la Semana Santa siempre ocurre entre el 22 de marzo y el 25 de abril. La fecha exacta se obtiene con el método de Gauss o de Epactas (la edad de la Luna) y el proceso para obtener estas fechas lo plasma en el libro para que el lector conozca cómo se determinan las fiestas religiosas.
También habla de los calendarios judío e islámico, que se basan en el movimiento de la Luna, aunque la duración de los años de uno y otro es de distinto número de días: el judío maneja un año de 355 días, luego uno de 354 y un tercero de 385, ya que tienen dos años de 12 lunaciones y uno de 13 lunaciones, mientras que el islámico dura 354 o 355 días (se van alternando), 11 menos que el gregoriano que se sigue en México y en la mayoría de los países.
Eddie Salazar destaca que prácticamente no hay libros que hablen de los calendarios y expliquen cómo son y cuánto duran, por ello quiso plasmar en el texto este conocimiento de forma sencilla y fácil para cualquier persona interesada en el tema.
El libro estará a la venta el día de la presentación a $180 y se puede adquirir en preventa en $150. Es posible solicitarlo al correo eddie_salazar1946@hotmail. com.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
