MADRID (EFE).— Sally Rooney regresa a las librerías con la esperada “Intermezzo”, una novela de madurez que la crítica internacional recibió como la confirmación de su talento y que la propia autora describe como “una especie de homenaje a ‘Ulises’”, de James Joyce.
Tras el éxito mundial de “Normal People (Gente normal)”, de 2018, que se transformó en una serie de culto protagonizada por Daisy Edgar-Jones y Paul Mescal, la autora irlandesa publicó “Beautiful World, Where Are You (Dónde estás, mundo bello)”, en 2021, antes de la llegada de “Intermezzo”.
La novela, que primero se lanzó en inglés y dos días después salió en español en Random House, supone la consagración de la escritora de 33 años, que nació en la pequeña localidad de Castlebar y escribe sobre lo que conoce, que, como ella dice con ironía, no es mucho.
A las relaciones amorosas o de amistad que poblaban sus libros anteriores ahora añade las familiares a través de la historia de dos hermanos, Iván y Peter, aunque reconoce que no era ésa su idea en un principio.
“No tenía ninguna intención específica de explorar una relación entre hermanos cuando me senté a escribir el libro. Al principio, ni siquiera pensaba que Iván tuviera un hermano. Con el tiempo, Peter entró en mi mente, por así decirlo, y la idea dio un nuevo giro”, explica Rooney en un cuestionario realizado por el escritor Chris Power para Faber, la editorial inglesa del libro.
La autora tan solo ha querido dar dos entrevistas a medios anglosajones, de ahí que la editorial haya distribuido las respuestas a ese cuestionario que explican las intenciones de Rooney.
En su opinión, “Intermezzo” tiene mucho en común con “Beautiful World, Where Are You” e, incluso, en un momento de la escritura se planteó si no se estaba repitiendo, algo que, contrariamente a lo que se pueda pensar, le parece bueno.
“Ambas novelas tienen un primer impulso motivado por las relaciones románticas, pero también una dinámica subyacente que se desarrolla más lentamente y que resulta ser el núcleo del libro. En la última novela se trataba de una relación entre dos amigas y en este libro es entre dos hermanos”.
Personajes masculinos
Los hermanos Koubek centran la obra en la que, por primera vez, Rooney tiene como protagonistas a dos personajes masculinos, aunque rodeados por las mujeres de las que se enamoran.
“Una historia hecha de encuentros, desencuentros, peleas, errores, malentendidos y, como no podría ser de otra manera tratándose de Rooney, largas conversaciones en las que unos y otros tantean el sentido del mundo y de sus existencias”, señala la editorial española.
Iván era el personaje en el que pensó para escribir esta obra y luego se unió Peter. Y estaba leyendo el “Ulises” de Joyce cuando empezó a definir al segundo hermano, lo que es evidente en el texto.
Por eso, Rooney cree que “Intermezzo” “podría leerse en conjunto como una especie de homenaje a ‘Ulises’”, que es un libro que le encanta y que “puede soportar el peso de un homenaje más”.
Rooney cita también otros títulos que le influyeron de alguna manera a la hora de escribir, como “Los hermanos Karamazov”, de Dostoievski, y “Hamlet”, de Shakespeare, historias que contienen personajes locos, una característica habitual en la tradición de la novela.
Y, en ese sentido, resalta que los protagonistas de su historia “no son precisamente modelos de bienestar psicológico” porque “el impulso dramático de una novela requiere algo de conflicto, infelicidad, inestabilidad, etcétera”, admite.
Esto es algo habitual en el estilo realista de Rooney, para quien los personajes “aunque sean ficticios, habitan una versión del mundo real”. En resumen, “como nunca he podido utilizar los episodios de mi propia vida en mis obras de ficción, tengo que estar atenta al mundo y seguir alimentando nuevos intereses. De ahí surgen las ideas, de un modo un tanto misterioso o al menos oscuro”.
De un vistazo
Mundo real
Sally Rooney tiene un estilo realista y para ella los personajes “aunque sean ficticios, habitan una versión del mundo real”.
Atenta al mundo
“Como nunca he podido utilizar los episodios de mi propia vida en mis obras de ficción, tengo que estar atenta al mundo y seguir alimentando nuevos intereses. De ahí surgen las ideas, de un modo un tanto misterioso o al menos oscuro”.
