En este tiempo en que se ponen en duda los valores, es importante que la ética guíe los pasos de la comunidad médica. La ética ha acompañado a la profesión médica desde sus inicios, tal como se plasma en el Juramento Hipocrático, el cual debe su nombre al médico Hipócrates de Cos, fundador de la Medicina en la antigua Grecia entre los años 460 a 370 a.C.
El Juramento Hipocrático aparece en el “Corpus Hippocraticum”, principal tratado de la Medicina de la Antigüedad.
Los médicos hemos adoptado el Juramento Hipocrático por siglos, que contiene un conjunto de reglas éticas diseñadas para guiarnos a través de la profesión. A pesar de que no existen sanciones explícitas por quebrantar el Juramento, la adhesión a sus principios sigue siendo una tradición honrada por los médicos en el ejercicio de la Medicina.
El juramento describe ideales que son actuales y relevantes en pleno siglo XXI tratando al paciente con excelencia médica, preservando la privacidad del paciente y enseñando fielmente el arte de la Medicina a las siguientes generaciones.
El Juramento Hipocrático ha sufrido varias modificaciones, la más relevante en 1948 por la Asociación Mundial de Medicina, llevada al cabo en la Declaración de Ginebra. Los cambios adicionales incluyen: “Mis colegas serán mis hermanas y hermanos” y otras como “Respetaré la autonomía y dignidad de mis pacientes”.
Al vivir en una era con cambios rápidos en la Medicina moderna, diversos grupos médicos han propuesto modificaciones congruentes con la era digital en la salud sin cambiar lo esencial del ideal de Hipócrates, padre de la Medicina.
La salud digital es un término amplio que abarca el uso de dispositivos y plataformas digitales, mismas que están cambiando la práctica de la Medicina de una tradición de decisiones tomadas por médicos basadas en datos limitados de propiedad institucional a una toma de decisiones compartidas basada en datos de registros electrónicos.
Esta incorporación de nuevas tecnologías abre el camino a los cambios. Algunas de las modificaciones propuestas al Juramento Hipocrático son:
Reconocer un origen más amplio de los avances científicos en la Medicina.
Respetar los logros científicos obtenidos por aquellos médicos investigadores y pacientes; con gusto compartiré ese conocimiento que es mío con aquellos que vendrán después.
Participar en la atención primaria de los enfermos y la salud preventiva.
Aplicaré en beneficio de los sanos y los enfermos todas las medidas que sean necesarias, evitando el sobretratamiento y el nihilismo terapéutico.
Emplearé con criterio el uso intrínseco de la tecnología digital en la práctica de la Medicina. Recordaré que la Medicina es un arte además de una ciencia y que la calidez, la simpatía y la comprensión pueden pesar más que el bisturí del cirujano, el medicamento del químico o el algoritmo prometedor.
Validaré el rol del paciente en una situación de igualdad entre él y yo.
Trataré a mis pacientes a nivel de situación de igualdad y no me avergonzaré de decir “no sé”, ni dejaré de llamar a mis colegas cuando necesite las habilidades de éstos para la recuperación del paciente.
Respetaré la privacidad de mis pacientes y su situación personal.
El Juramento Hipocrático es una promesa importante que los médicos modernos debemos seguir honrando al describir los principios que son relevantes en pleno siglo XXI. Sin embargo, los avances en la ciencia y la tecnología de la salud digital han propiciado una revolución cultural médica en la prestación de los servicios de salud que hacen necesarias las anteriores reflexiones. (Apuntes tomados del artículo “A Revised Hippocratic Oath for the Era of Digital Health 2022”).
Socio titular de la Academia Nacional de Medicina de México drjosea.cetinam@gmail.com
