Invidentes y débiles visuales entran al templo de Santa Lucía, ayer
Invidentes y débiles visuales entran al templo de Santa Lucía, ayer

El 13 de diciembre se conmemora la fiesta de Santa Lucía, patrona de los invidentes y personas con disminución visual, y es el centro de una celebración que busca acercar a esas personas a la Iglesia.

Desde hace casi nueve años, el Movimiento Cursillos de Cristiandad ha cumplido con realizar actividades en la rectoría de Santa Lucía: cantar las “Mañanitas” y participar en una ceremonia eucarística.

Ayer, después de las “Mañanitas” se ofició una misa a cargo del padre rector Alejo Huchim Kumul, en la que los asistentes tuvieron la oportunidad de agradecer a Dios y pedir la intercesión de Santa Lucía.

Además, la jornada incluyó un desayuno comunitario y una convivencia con piñata, en la que los asistentes mostraron gran entusiasmo y destreza. También se repartieron despensas.

“El objetivo principal es que ellos se sientan protegidos por Nuestro Señor Jesucristo y sepan que siempre hay alguien que los acompaña. Queremos darles una mirada de amor y caridad, algo que a veces la sociedad olvida”, expresó José Méndez Pérez, de los Cursillos.

Más allá de este evento anual, el Movimiento Cursillos de Cristiandad realiza actividades durante todo el año para apoyar a comunidades vulnerables. En particular, recolecta ropa y despensas destinadas al albergue de las Hermanas de Cristo Resucitado, que atienden a personas con enfermedades crónicas como el VIH.

“Ayudamos a estas hermanas porque hacen una labor increíble: cuidan, alimentan y bañan a quienes no pueden valerse por sí mismos. Nuestro apoyo les ayuda a sostener este proyecto tan necesario”, añadió Méndez Pérez.

Entre las labores que realizan se encuentran ir a comunidades muy humildes del Sur, desde Peto hasta la comunidad de Tigre Grande, en Tzucacab, adonde llevan mercancías, sábanas y ropa, entre otros artículos necesarios.

El movimiento cuenta con la ayuda de empresas, que se encargan de apoyar de diferentes maneras, como despensas y materiales de construcción.

En este tiempo de Adviento, el movimiento invita a ayudar a las personas más necesitadas, ya que las celebraciones religiosas también deben reflejarse en acciones a favor de los demás.

“Como bien dice el papa Francisco, muchas veces estas personas son ‘descartadas’ por la sociedad, pero su dignidad y valor merecen ser reconocidos y apoyados”, concluyó Méndez Pérez.

Para más información acerca de cómo ayudar, se pueden acercar a la rectoría de Santa Lucía o al Movimiento Cursillos de Cristiandad, que planean realizar otras actividades para favorecer a los más necesitados.— KARLA ACOSTA CASTILLO

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