En el marco del Congreso Internacional “Conservación del patrimonio cultural-natural y desarrollo urbano-territorial”, organizado por la Universidad Autónoma de Yucatán, el doctor Rafael Marcelino Guzmán Reyes impartió anteayer la conferencia virtual “La inteligencia artificial para la conservación del patrimonio”.
Durante su presentación, el experto expuso cómo la inteligencia artificial (IA) está revolucionando la manera en que preservamos nuestro legado cultural y natural frente a retos históricos y contemporáneos.
La conferencia se inició con una referencia a la película “Blade Runner” (1982), específicamente a la reflexión del personaje de Roy Batty: “Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia”. Con esta cita, el doctor Guzmán Reyes ilustró la fragilidad del patrimonio cultural frente a factores como el cambio climático, los desastres naturales, la urbanización descontrolada y los conflictos armados.
Ejemplos como los frescos de Bonampak, afectados por el clima selvático, y estructuras históricas de Ciudad de México, dañadas durante el terremoto de 1985, evidencian la necesidad de tecnologías avanzadas para mitigar estas amenazas.
El ponente presentó a la IA como una herramienta clave para afrontar estos desafíos. Describió cómo algoritmos avanzados, como las redes neuronales convolucionales (CNN), permiten identificar, clasificar y analizar imágenes del patrimonio cultural, lo que abre nuevas posibilidades a su preservación.
Entre los casos destacados mencionó la digitalización de los Rollos del Mar Muerto por la Biblioteca Británica, lo que facilita su estudio sin dañar los originales, y proyectos en que robots y algoritmos reconstruyen vestigios arqueológicos a partir de piezas fragmentadas.
La IA también se emplea en la simulación cognitiva humana, mediante algoritmos difusos, de aprendizaje y genéticos, que evolucionan para resolver problemas específicos de conservación. Estas tecnologías permiten analizar datos masivos, predecir riesgos y diseñar estrategias de preservación efectivas.
El doctor Guzmán destacó que la inteligencia artificial no solo es una herramienta, sino también un aliado en la conservación del patrimonio. Su capacidad para adaptarse y evolucionar asegura que el legado cultural y natural de la humanidad sea preservado, estudiado y apreciado por generaciones futuras, superando desafíos del tiempo y adversidades del entorno.
La conferencia dejó en claro que, en el cruce entre la tecnología y la Historia, la IA ofrece una nueva esperanza para que los “momentos” de nuestra civilización no se pierdan, sino que perduren como testigos de nuestro paso por el tiempo.
Un caso destacado es el de “La ronda nocturna” de Rembrandt. Este cuadro, que había sido recortado para ajustarse a las dimensiones de una oficialía, fue redescubierto en 2015. Gracias a la IA se lograron reconstruir las partes faltantes, devolviendo al lienzo su composición original. Esto permitió no solo recuperar una obra mutilada, sino también redescubrir su contexto histórico, como su creación para un grupo de fusileros.
Este tipo de iniciativas no solo conservan, sino que enriquecen nuestra comprensión del pasado.
Siguiendo con el pintor flamenco, en 2016 se llevó al cabo el proyecto “Next Rembrandt”. Mediante el análisis de características de sus obras existentes, como degradados, colores y presión del pincel, la IA aprendió a replicar su estilo. El resultado fue una pintura completamente nueva, creada con técnicas del siglo XXI pero con el alma de un maestro del barroco.
Otro ejemplo es la Décima Sinfonía de Beethoven. A partir de bocetos y partituras incompletas, la IA logró finalizar esta obra inconclusa, recreando el estilo del compositor alemán.
Además, la Universidad de Oxford ha utilizado la IA para restaurar textos antiguos. Desde tablillas cuneiformes hasta manuscritos en idiomas olvidados, estas herramientas han permitido digitalizar y traducir documentos que antes eran inaccesibles al público general.
El uso de tecnologías inmersivas, como la realidad virtual y aumentada, también ha revolucionado la forma en que experimentamos el patrimonio. Proyectos como las reconstrucciones virtuales de Palmira, Siria, dan la posibilidad de explorar sitios arqueológicos desde cualquier parte del mundo.
Desde su capacidad para prever daños en monumentos hasta la creación de gemelos digitales para monitoreo en tiempo real, estas herramientas ofrecen nuevas posibilidades para garantizar que las generaciones futuras disfruten de la herencia cultural.
Al finalizar la ponencia se permitió un espacio para el diálogo, en el que se cuestionó qué tan fidedigno es un patrimonio completado por la inteligencia artificial, y se debatió la polémica sobre qué acciones de la IA aportan y qué otras vician.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
Patrimonio cultural Detalles
Ayer llegó a su fin el congreso sobre patrimonio cultural que se puso en marcha el martes.
Desafíos
Los avances que favorece la IA no están exentos de desafíos éticos. Entre los principales se encuentran la pérdida de autenticidad y la dependencia digital.
Versión idealizada
La reproducción técnica, como señala Walter Benjamin, puede eliminar el “aura” del arte, reduciendo su unicidad al contexto original. Esto plantea preguntas sobre si estamos preservando el patrimonio o creando versiones idealizadas del mismo.
Otro obstáculo
Los derechos de autor y la falta de normativas internacionales también representan obstáculos. Europa lleva varios años trabajando en regulaciones para el uso ético de estas tecnologías, mientras que en países como México la legislación aún está rezagada.


