En el marco de la XVII Reunión Nacional de Herpetología, Amellali Gutiérrez Carpio, alumna de la Universidad Tecnológica de la Sierra Hidalguense, presentó la ponencia “La importancia de los herpetarios en el cambio de actitud de las personas hacia las serpientes”, un análisis detallado de cómo estos espacios contribuyen a combatir prejuicios y miedos hacia esos reptiles, y promover una valoración más positiva de su papel en los ecosistemas.
Gutiérrez Carpio comenzó su participación de anteayer señalando que el rechazo a las serpientes tiene raíces en mitos, leyendas, influencias religiosas y representaciones exageradas, factores que han reforzado estereotipos negativos y perpetuado el miedo a través de generaciones. Sin embargo, este rechazo puede transformarse a través de estrategias basadas en la educación ambiental.
Los herpetarios, ubicados comúnmente en zoológicos o espacios de conservación, han emergido como herramientas valiosas para acercar a las personas a las serpientes de manera controlada y educativa.
Según se expuso, estos espacios permiten interacciones seguras con los ejemplares, utilizando materiales didácticos como mudas de piel, colmillos y cascabeles, complementados con información basada en investigaciones científicas. Esta estrategia ayuda a combatir creencias erróneas y promover una percepción más positiva de estos reptiles.
Dos espacios en particular, el Herpetario Draconis (Zoológico de Zacango, Estado de México) y X-Plora Reptilia (Hidalgo), fueron clave en la investigación presentada. En recorridos guiados en esos sitios se proporcionó información detallada de las serpientes, su biología, comportamiento y papel fundamental en los ecosistemas.
El estudio incluyó un cuestionario en línea y presencial antes y después de los recorridos, lo que permitió evaluar el cambio en la actitud de los visitantes.
Entre los hallazgos destacados está que el 90% de las personas encuestadas conocía lo que era un herpetario y el 63% entendía su propósito principal: la educación ambiental, la conservación y la investigación. Además, se observó un cambio significativo en la percepción hacia las serpientes tras los recorridos.
Disminución del miedo: El número de personas que expresaban un alto temor a las serpientes se redujo considerablemente después de interactuar con ellas de manera segura.
Aumento del agrado: La actitud positiva hacia estos animales mostró un incremento significativo tras los recorridos educativos.
Conciencia de conservación: Un 65% de los participantes destacó la importancia de conservar a las serpientes por su función ecológica, una cifra que aumentó tras la experiencia en los herpetarios.
Uno de los retos señalados fue la dificultad para alcanzar a poblaciones de áreas rurales o con menor acceso a internet, ya que el cuestionario en línea limitó la participación de algunos sectores. Además, no todas las personas están abiertas a interactuar con los ejemplares, lo que subraya la necesidad de enfoques diversificados en la educación ambiental.
La investigación concluyó que los herpetarios son herramientas efectivas para transformar actitudes negativas hacia las serpientes, ayudando a disminuir miedos y fomentar el aprecio por estos reptiles. La interacción directa, acompañada de información confiable y materiales educativos, no solo sensibiliza a los visitantes, sino que también promueve la conservación de estas especies esenciales para los ecosistemas.
En la ponencia se destacó la importancia de continuar promoviendo la educación ambiental y facilitar el acceso a los herpetarios, particularmente para comunidades marginadas, asegurando así que más personas puedan beneficiarse de esta experiencia transformadora.— Darinka Ruiz Morimoto



