Un diagnóstico de cáncer no es en la actualidad sinónimo de que una persona va a morir en el corto plazo, pues con los diferentes tratamientos que hay disponibles la sobrevida de los pacientes en general va en aumento y para muchos tipos de tumores va descendiendo la mortalidad.
En el Estado, el cáncer de endometrio y el de riñón son de los que se presentan con una incidencia por arriba de la media nacional, al igual que el de cuello uterino, y con una frecuencia alta en comparación con otras regiones del país.
Así lo señala el doctor Rodrigo Pacheco Pérez, médico oncólogo, quien detalla el panorama del cáncer en general y particularmente en la entidad.
Febrero es considerado un mes especial de concienciación en este tema, ya que el 4 es el Día Mundial contra el Cáncer y el 15, contra el Cáncer Infantil.
El doctor Pacheco Pérez puntualiza que en México las neoplasias más comunes en adultos son las de mama, próstata, pulmón, colon y vías digestivas.
En Yucatán el panorama es similar, aunque sí hay algunas diferencias, pues en la región se ven más casos de cáncer de estómago, de hígado y de riñón, los cuales tienen un poco más de incidencia en la zona.
Y en el caso específico de las mujeres, si se compara con la estadística nacional, hay una mayor incidencia de cáncer de endometrio y de cuello uterino.
“En Yucatán, el cáncer de pulmón no es muy frecuente, a diferencia de lo que sucede a nivel nacional y mundial”.
Explica que estas diferencias se deben a la mayor o la menor presencia de factores de riesgo; por ejemplo, el cáncer de endometrio se asocia a la obesidad. “Es probable que factores como la obesidad y la diabetes, que tienen altos índices en la región, sean los causantes de algunos tipos de cáncer, como de endometrio y riñón, que son más elevados aquí que la media nacional”, apunta.
En el caso del hígado, el médico recuerda que antes se pensaba que ese tipo de cáncer se daba principalmente en pacientes con antecedentes de cirrosis, por alcoholismo, pero actualmente se sabe que la obesidad y la diabetes crónica también pueden causar alteraciones en el órgano, por lo que se convierten en factores de riesgo para la aparición de la neoplasia, principal causa de mortalidad por cáncer en hombres en Yucatán.
Entre las mujeres, la principales causas de mortalidad son el cáncer de cuello uterino y el cáncer de mama.
No obstante, el médico advierte que los datos sobre la mortalidad no están actualizados, ya que las cifras oficiales que se tienen son de 2012.
Sobre el diagnóstico del cáncer de mama, el doctor Pacheco Pérez considera que debe haber una mayor difusión de las campañas que se realizan tanto a nivel estatal como municipal y en los servicios de salud, pues las mujeres cada día están más dispuestas a hacerse estudios de detección, pero no siempre saben adónde pueden acudir.
En la medicina privada también hay muchos espacios que disponen de equipos para practicar este tipo de estudios y cada vez más accesibles en precio.
Datos actuales
Sobre la incidencia del cáncer en la entidad, el médico indica que en este caso se tienen datos más actuales.
Los de mama (46.7%), cervicouterino (14.4%), endometrio (9.9%), tiroides (5.2%) y colorrectal (5%) ocupan los primeros lugares de incidencia entre las mujeres.
Y en los hombres los cinco de mayor frecuencia son: próstata (19.8%), colorrectal (14.1%), estómago (8.5%), riñón (8.3%) y cabeza y cuello (8%).
El cáncer de mama ocupa un tercio de la consulta oncológica (33%) y su competidor más cercano, el de próstata, representa el 15% de las consultas.
El doctor Pacheco Pérez reconoce que hay pocas maneras de prevenir el riesgo de cáncer, pero algunas herramientas para lograr una detección temprana son la mastografía, en el caso de cáncer de mama, y la prueba de antígeno prostático, en el de la neoplasia de próstata.
También se tiene la vacuna de VPH para niñas, que se ha comprobado que ayuda a prevenir el cáncer de cuello uterino.
A partir de los 50 años de edad están indicadas las colonoscopias para la detección de cáncer de colon, que van en aumento no solamente en esta región, sino a nivel mundial.
El médico subraya que la alimentación tiene mucho que ver con estas enfermedades, por el consumo excesivo de carnes rojas y una baja ingesta de frutas y verduras. Aunque aclara que no solamente un factor es el que causa el cáncer, sino varios.
Otro de los factores de riesgo importantes es el peso corporal. Cada vez se dispone de más datos en el sentido de que la obesidad eleva la probabilidad de contraer muchos tipos de cáncer.
“Ya sabemos que la obesidad, en algunos casos con una diabetes mal controlada, nos puede llevar a tener algunos tipos de tumores con mayor frecuencia”, señala el doctor Pacheco.
El consumo de tabaco y alcohol constituye otro de los factores de riesgo relevantes.
Respecto al acceso a las terapias para los distintos tipos de neoplasias, el doctor Pacheco Pérez afirma que en el Estado se tiene lo necesario para tratar a los pacientes. Sin embargo, cada vez hay más terapias innovadoras y en algunos casos avanzan muy rápidamente, de ahí que algunos tratamientos —sean quimioterapias o técnicas quirúrgicas— tarden en llegar al país y ser autorizados por el sistema de salud pública.
“Creo que en general la accesibilidad a las terapias, en la mayor parte de la práctica pública y privada en el Estado, es bastante aceptable”.
En relación con las terapias dirigidas, precisa que la mayor parte de sus medicamentos tiene precio elevado, pero cada vez son más accesibles tanto a nivel público como privado.
Sobre la supervivencia a la enfermedad, explica que el hecho de tener diferentes tratamientos para las neoplasias hace que la sobrevida vaya en aumento, aunque esto varía dependiendo del tipo de cáncer de que se trate y de los estadios en que se detecten los tumores.
Detalla que hay tumores que son difíciles de tratar. Los cánceres de hígado y de páncreas, y los tumores del sistema nervioso central en adultos son de los más complicados de combatir, pero hay otros tipos para los que ha mejorado la sobrevida de una forma notable, es el caso de los de mama, próstata y colon.
El estilo de vida que el paciente lleva luego de ser tratado por cáncer también contribuye a la sobrevida. Si después de un diagnóstico de neoplasia una persona sigue fumando, se tiene un mayor riesgo de recaída.
“En algunos casos, si una persona no lleva un buen estilo de vida en cuestiones como el peso o la alimentación también hay mayor riesgo de recaída”.
Enfatiza que algo muy importante es que cada vez hay más evidencia de que hacer ejercicio de forma regular disminuye el riesgo de recaída en una persona que ya tuvo cáncer.
El doctor Rodrigo Pacheco añade que, si bien es difícil prevenir la aparición de neoplasias, hay actualmente estudios genéticos mucho más accesibles que hace unos 15 años, por lo que si una persona tiene familiares que sufrieron de cáncer a una edad temprana y piensa que esto puede ser hereditario tiene la opción de realizarse esos exámenes, que antes costaban unos 100 mil pesos y que ahora tienen precio de 10 mil a 20 mil pesos.
Este estudio genético se recomienda cuando se tiene un familiar que presentó un tumor a los 40 años o menos.
Por último, el doctor Pacheco Pérez reitera que se cuenta cada vez con más evidencia de que el estilo de vida saludable —esto es, llevar una alimentación equilibrada, mantener un peso adecuado y hacer ejercicio de manera regular— disminuye la probabilidad de presentar varios tipos de tumores.— Iris Margarita Ceballos Alvarardo
Cada vez se cuenta con más evidencia de que hacer ejercicio de forma regular disminuye el riesgo de recaída en una persona que ya presentó cáncer
