El pasado sábado 22, cuando recibieron sus coronas para encabezar las carnestolendas, Tomás Guicho Ochoa y Geisell Noemí Valdez González se convirtieron en los primeros reyes de talla baja en toda la historia del Carnaval de Mérida.
Tomás y Geisell fueron coronados como soberanos con discapacidad motriz, y esa misma noche también se coronó a Yeidy Cristina Pacheco Medina y Adán Isaías Ramírez Couoh reyes con discapacidad intelectual.
A días de encabezar su primer acto, ambas parejas reales platicaron con Diario de Yucatán sobre su sentir por el Carnaval, coincidiendo en que es una fiesta muy alegre y con mucha diversión para todas las familias.
“Estamos muy contentos por esta etapa que estamos viviendo como reyes de discapacidad motriz y, de alguna manera, estamos muy agradecidos por la inclusión, por tomarnos en cuenta. De nuestra parte estamos dando lo mejor para que todo salga bien”, expresó Geisell, de 42 años de edad y trabajadora en el DIF Yucatán.
Tomás, de 30 años y empleado de la empresa Bimbo, también se dijo contento de encabezar la fiesta de Momo, pues siempre fue su sueño. Además, enfatizó que es la primera vez que una pareja de talla baja va a reinar en el Carnaval de Mérida.
“Para nosotros es un orgullo poder de alguna manera demostrarles a las personas de nuestra misma condición que los sueños se cumplen si se trabaja en ello”, señaló Geisell, quien desde hace mucho tiempo soñaba con ser reina del Carnaval.
“Desde niña he ido a los carnavales y cuando veía a las personas salir en el carro alegórico, y cómo lo disfrutaban, pensaba: ‘Algún día me va a tocar’”, confesó la soberana, para quien el baile no es algo nuevo, ya que es parte de la agrupación Gente Pequeña de Mérida, con la cual ha participado en concursos de baile y talento.
El entusiasmo llevó a Geisell y Tomás a investigar los requisitos para ser reyes con discapacidad motriz, sobre todo porque se habían dado cuenta de que la mayoría de los soberanos de esa categoría eran personas que se desplazaban en silla de ruedas.
“Nuestra propuesta fue: somos las primeras personas de talla baja que queremos ser reyes del Carnaval y es el momento que el Comité (organizador de la fiesta) tenga algo diferente y le dé la oportunidad a otras discapacidades motrices”.
Ahora, ya investidos como reyes, Tomás y Geisell se han dedicado a prepararse para dar lo mejor, incluso consiguieron permisos en sus trabajos para cumplir sus compromisos. Reconocen que las jornadas son cansadas, pues además de ensayar tienen que ir a pruebas de vestuario, entrevistas, eventos, sesiones de fotos…
Contentos por el prócimo Carnaval de Mérida
Yeidy y Adán también se dicen contentos de ser reyes, con discapacidad intelectual en su caso, pues al igual que las demás parejas reales también era el sueño de ambos encabezar el Carnaval.
“Yo estoy feliz, emocionado, supercontento. Ya quiero que lleguen los días de derrotero. Es mi sueño desde que era un niño”, indicó Adán, de 24 años y alumno del Centro Recreativo La Ceiba, adonde recién ingresó.
Yeidy, de 21 años y también alumna de La Ceiba, reconoció que, aunque ser reina era su sueño, nunca pensó que fuera posible y por eso se emociona por haber sido nombrada soberana.
Tanto Yeidy como Adán fueron animados por sus maestras para concursar.
Adán relató que el segundo día de clases la directora “habló en privado a mi mamá y le dijo: ‘Vamos a cumplirle su sueño a tu hijo querido de ser rey’, y es que yo pensaba que era muy difícil ser rey, desde chiquitito quería ser, pero no sabía cómo”.
Adán y Yeidy son los primeros de sus familias que son coronados reyes del Carnaval, pero eso no quiere decir que sean ajenos a los reflectores. Adán, por ejemplo, forma parte de la compañía Ritual Teatro Inclusión, es botarguero de la cantante Morita y trabaja con el grupo de botargas Glorifiesta.
El día de la coronación, la pareja de soberanos sintió mucha emoción, al grado de que a punto estuvieron de salirles las lágrimas.
“Estaba tan contento de ver a mucha gente, que la verdad yo quería llorar ese día; pero sí, estaba super contento, superfeliz de tener mi corona en mi cabeza”, concluyó el joven monarca.


