Hola queridos amigos, me da mucho gusto saludarles. Quiero resolver una duda que una lectora me hizo llegar vía correo electrónico: quería saber si hay vinos que disparan recuerdos.
Les comento que probar cualquier alimento y bebida nos provoca una sensación en nuestro cerebro, que es capaz de almacenar y atesorar los elementos tanto gustativos como olfativos y, aunque pase mucho tiempo de haberlos probado, lo seguiremos recordando.
La memoria tiene una capacidad increíble de saber cuándo, cómo y con quién probaste tal o cual vino y comida, eso se debe a que los recuerdos nos transportan a esos maravillosos momentos, ya que se disparan ciertas señales en el cerebelo cada vez que las partículas volátiles de cualquier comida y bebida nos llegan por la nariz —a través de los aromas— o por la boca —a través del gusto.
La gente siempre dice que los frijoles que se cocinan en su propia casa son únicos y el vino que se tomó en ese evento especial jamás se va a olvidar. Los momentos de esos recuerdos se atesoran en el alma para siempre, como aquella vez que fue a la primera cata de vino con ese maestro que explicaba cómo eran los sabores y esa postal del maestro sirviendo el vino le queda grabada para siempre.
Ya entrados en el tema, traigo algo dando vueltas y me deja pensando en cómo hay gente que disfruta de los vinos y los momentos, y cómo hay algunas personas que toman a los vinos y a los licores en general como una vía de escape de todos los problemas; por ejemplo, cuando tienen una pérdida familiar y quieren beber más. Les aconsejo mejor beber moderadamente y alzar la copa brindando por las personas amadas, por los que siguen en este camino y, en definitiva, ser felices.
El efecto contrario a la tristeza es la alegría, y aunque no lo crean, estar demasiado alegre con alcohol también tiene consecuencias, ya que la adrenalina que fluye en el cuerpo hace que no nos demos cuenta de la cantidad que bebemos y podría ser contraproducente.
Los estados de ánimo influyen en nosotros y más en los momentos en que uno está más vulnerable.
Hoy les quiero recomendar que si desean beber una buena copa de vino, que sea de un vino rosado, fresco, con buena temperatura, y que si están con alguien que aprecian mucho, que también le inviten una copa, muchas veces disfrutar el vino en compañía hace que los momentos duros de la vida sean más llevaderos y que podamos sentirnos acompañados. No importa el problema que estés pasando, solo comparte esa copa de vino con esa persona especial.
¡Salud y hasta la próxima semana!
