En el marco del Día Internacional de las Lenguas Maternas y el Día de las Matemáticas se llevó al cabo en el Gran Museo del Mundo Maya el taller “Matemáticas mayas”, una iniciativa que tiene el objetivo de recuperar el conocimiento ancestral del pueblo originario.
“El objetivo del taller realmente ha sido ir recuperando toda la cultura maya, las partes de las matemáticas. Recordemos que los mayas eran grandes matemáticos y astrónomos”, dijo el maestro Yamail Briceño Chel.
La propuesta no solo está dirigida a niños, sino a personas de todas las edades, con el propósito de acercarlas a un conocimiento que se perdido con el tiempo.
El taller, que ha sido impartido en distintos municipios, como Izamal, Tixkokob y Mérida, tuvo su origen en el propio Museo del Mundo Maya, gracias a una iniciativa del doctor Fernando Magaña Solís, quien lo impartió originalmente.
Ahora, la actividad ha sido retomada y adaptada para hacerla accesible a niños y adultos. “Esto no solamente es como un recuperativo de la cultura maya, sino que también ayuda y facilita a los niños la comprensión de ciertos conceptos”, detalló.
En el taller se abordan las operaciones básicas de las matemáticas, como la suma, la resta, la multiplicación y la división, utilizando materiales físicos que permiten visualizar mejor los conceptos, lo que contribuye a hacer la clase más dinámica.
Hasta el momento, la actividad ha sido muy bien recibida, especialmente por los menores, que muestran una mayor facilidad para adaptarse a este método. También se destacó que, al presentarse de una manera lúdica, con fichas y elementos visuales, se convierte en una experiencia entretenida para ellos.
El taller en el Gran Museo del Mundo Maya se impartió exclusivamente anteayer viernes, en el marco del Día de Pi, aunque se busca llevarlo a más escuelas y espacios en el futuro.
Quienes deseen mantenerse informados sobre futuros talleres, pueden consultar el perfil de Facebook: La Llama Matemática, en el que se anunciarán los próximos talleres, generalmente impartidos en Tixkokob.
“No es que las matemáticas sean difíciles. Tenemos malos maestros o es muy aburrido. Con esto tratamos de recuperar todo esto”, concluyó Briceño Chel.— KARLA ACOSTA CASTILLO


