MÉRIDA.- Sin despedidas ni discursos, así fue el cierre de temporada de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, que marca un momento importante de transición para la orquesta, pues se trató del último programa bajo la batuta de José Areán como director interino de la agrupación.
Como hemos informado, la próxima temporada alternarán batuta los aspirantes a director artístico de la OSY, por lo que este último programa se esperaba que fuera especialmente emotivo.
Y hasta cierto punto lo fue, pues la música de la ópera “Carmen”, de Bizet, siempre desata ovaciones y anteanoche no fue la excepción, aunque se tratase únicamente de una gala vocal.
Y es que desde el incendio del Teatro Peón Contreras (que esperamos abra sus puertas a finales de este año, como lo ha anunciado el gobierno del Estado) las dimensiones del auditorio del Palacio de la Música no han permitido presentar una ópera completa, con los decorados, el vestuario, la escenografía, el coro y todos los requisitos, y fuerte inversión, de un montaje de este tipo.
OSY cierra la temporada con “Carmen”
Ya han pasado varios ayeres desde aquella memorable función con la OSY de “Carmen” (2010) con Carla Dirlikov en el papel de la sensual gitana que le robaría el corazón a Don José, quien, celoso por la presencia del torero Escamillo, termina asesinándola.
Alejandra Gómez interpretó en esta ocasión a Carmen.
Conocedora del personaje, que ha interpretado en varias ocasiones, nos regaló una Carmen digna de los mejores escenarios del mundo, joven y sensual, que no cambia la libertad por promesas románticas, una mujer rebelde y decidida, empoderada, que de haber vivido en nuestra época sería un motivo más de las marchas feministas.
En la primera parte del programa, y tras la ejecución por la orquesta de Introducción y Aragonesa, la neolonesa entonó la famosa Habanera (“L’amour est un oiseau rebelle”).
Le siguieron Marcela Chacón (soprano) y Dante Alcalá (tenor) en el dueto “Parle-moi de ma mére”.
Muy aplaudida fue el aria interpretada por Marcela “C’est des contrebandiers… je dis que rien ne me épouvante”, en la segunda mitad del programa, que dejó de manifiesto por qué es una de las sopranos indispensables en la ópera mexicana.
Desde “Pagliacci” (2017) hemos tenido el honor de escuchar en Mérida la hermosa y potente voz de Marcela, una de las sopranos más reconocidas de México; mientras que a Alcalá lo conocemos desde épocas más recientes, pues el año pasado fue uno de los solistas del “Stabat Mater” de Dvorak en el vigésimo aniversario de la OSY.
Tenor lírico, Alcalá es conocido por su carisma, una voz que destaca entre los de su generación y su gran versatilidad para interpretar todo tipo de repertorios, desde ópera hasta música vernácula. Anteanoche admiramos el realismo con el que interpretó el personaje de Don José.
Los tres solistas cuentan con una trayectoria sólida y proyección internacional, y aunque Alejandra es la más joven, ha levantado expectativas en México por su broncíneo timbrado.
A lo largo de la gala de anteanoche en la Habanera y Dueto ya citados, la Seguidilla y Dueto “Prés des remparts de Seville”, a dueto con Alcalá; la canción bohemia con Marcela, y después del intermedio en “Je vais danser en votre honneur” con Alcalá y el dueto final “C’est toi! C’est toi!” con el tenor, la mezzosoprano desplegó su robusto timbre de tintes oscuros y su bien trabajado centro, donde considera se encuentra su riqueza vocal, y disparó algunos agudos de infarto.
La mezzosoprano también marcó los diferentes actos o momentos de sus intervenciones con tres cambios de vestuario, un vestido rojo, uno campesino y un vestido negro, los tres con inspiración española y que resaltaron, sobre todo el primero, la sensualidad gitana de Carmen.
Vínculo con la ópera
Volviendo a Marcela, que nos enamoró como Mimí en “La Bohéme” hace ya varios años, nos regaló una Micaela que domina y disfruta interpretar.
El personaje, novia de Don José, es ese cálido vínculo con un personaje ausente, pero a la vez omnipresente en Carmen, la madre del soldado infiel encandilado con la mujer que lo llevará a la perdición.
También ausente y presente a la vez estuvo en esta gala vocal el torero Escamillo, un personaje clave para entender la cultura española que fascinaría a tantos compositores, Bizet incluido.
El tema de “Los toreadores” es uno de los más memorables e interpretados por orquestas de todo el mundo, invadiendo incluso el cine, y el cual resulta imposible imaginar sin el matador.
Desde su adaptación en Viena y a partir de su enorme popularidad, mucho se ha elogiado la forma tan fidedigna en la que el compositor logró capturar la esencia de la música popular española en esta ópera precursora del movimiento realista, que nos dejó piezas pegajosas que describen muy bien a los personajes.
La OSY destacó en sus intervenciones en solitario (introducción, entreactos, “Los toreadores”, “La marcha de los contrabandistas”…).
Hubo un bellísimo solo en la flauta (Joaquín Melo) y arpa (Balam Ramos) en el entreacto al Acto 3 después del intermedio, tema que se fue repitiendo en los demás instrumentos.
Areán cumplió con dirigir con el profesionalismo que le caracteriza, sin demostrar ninguna emoción en particular por su despedida de la OSY, algo que despierta interrogantes sobre los términos en que se pudo haber dado esta transición, pero esperamos que su relación con la Orquesta Sinfónica de Yucatán haya sido lo suficientemente cordial para verlo dirigir nuevamente a la orquesta yucateca el día de mañana, como huésped o titular, pues le agradecemos que el delicado momento en el que la OSY se quedó sin batuta coadyuvó a que la agrupación no quedara acéfala, como sucede con muchas orquestas.
El programa se repite de nuevo hoy, al mediodía, en el Palacio de la Música.— Patricia Garma Montes de Oca.
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