El taller de arte de Sandra Nikolai se ha convertido, en 31 años, en un espacio de creación, aprendizaje y convivencia para niños, jóvenes y adultos; y esta semana celebran su exposición anual con los trabajos realizados a lo largo del ciclo 2024-2025, en una muestra de estilos diversos, creatividad sin límites y vínculos construidos con pinceles, pigmentos y mucha complicidad.
Este año, la exposición está inspirada en el Pop Art, especialmente en artistas como Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Robert Rauschen, Jasper Jones y Armando Romero, entre varios más. La maestra utilizó tarjetas de filosofía de Warhol como punto de partida para motivar a los pequeños.
“En cada clase, antes de empezar, vemos a un artista, hablamos de su obra, y eso les da una base para crear. Luego hicimos trabajos con pegatinas como las que Romero incorpora en sus cuadros. Fue muy divertido”.
El taller funciona de septiembre a mayo, con alumnos desde los seis años hasta adultos mayores. De hecho, hay clases para personas de hasta 80 años, y como dice Sandra, entre risas, “adultos jóvenes y adultos mayorcitos, como yo”. La invitación queda abierta a todos aquellos que quieran experimentar con el arte plástico a acercarse al estudio e inscribirse.
Sandra Nikolai compartió al Diario momentos íntimos de su trayectoria. Recordó cómo, hace varias décadas, decidió dedicarse a la pintura motivada por el impulso de sus padres, y cómo la docencia se cruzó en su camino, casi por accidente.
“Hace 31 años decidí abrir una escuela de pintura. Primero empecé a dar clases porque me llamaron del colegio donde estudiaba mi hija, para sustituir a una maestra, y me di cuenta de que me gustaba mucho enseñar. Ahí empezó todo”.
Su intención como artista, dice, ha sido siempre desarrollar una propuesta visual moderna, sin abandonar las raíces yucatecas. Dos de sus actuales colaboradoras son también prueba viva de ese legado: Yanina Castellanos Urquiri, con 11 años como parte del estudio, y Marta Domínguez Menéndez, quien comenzó a tomar clases desde niña y hoy forma parte del equipo docente. Aunque se ausentó un tiempo para cursar la universidad y criar a sus hijas, regresó con renovado entusiasmo. “Todo lo que he aprendido y lo que soy como pintora es gracias a Sandra. Más allá de ser una gran artista y una excelente maestra, es un gran ser humano”, afirma Marta.
Ambas han acompañado a Sandra en esta nueva etapa de consolidación, guiando a nuevos alumnos y aportando su propia visión al proceso creativo.
Yanina ha impartido cursos como Cold Wax (óleo con cera de abeja y resina), Transfer, Pouring, y la técnica Jelly, entre otras. Recientemente, Marta también ha enseñado bocetos digitales, una herramienta útil para ayudar a los alumnos a plasmar sus ideas a través del iPad. “La idea es poder crear trabajos originales a partir de nuestras propias composiciones, sin depender tanto de imágenes de internet”.
Aunque reconocen las posibilidades de la inteligencia artificial, tanto Sandra como sus colaboradoras insisten en que “el estilo único de cada artista no puede ser replicado por ninguna máquina”. Por eso, buscan aprovechar las nuevas herramientas sin perder la esencia del proceso artístico. “La pintura, el arte en sí, es algo que viene del alma, dice Sandra.
El taller, además de ser un lugar para aprender técnicas, es una verdadera comunidad. Entre los adultos, reina la colaboración: comparten consejos, se enseñan entre sí, no hay celos ni envidias. “Aunque a veces Sandra nos asigna el mismo trabajo, ninguno se parece a otro. Cada uno tiene su estilo”, comparte Yanina. Y añade: “Cada día que venimos, nos vamos con algo nuevo aprendido”.
Con los niños, Sandra adopta un enfoque de respeto y libertad creativa. Les enseña técnica, pero no interviene en sus obras. “Muchas veces ves trabajos de niños y sabes que los hizo la maestra. A mí eso no me gusta. Prefiero que ellos se expresen y sorprenden con cosas que ni te imaginas”.
A lo largo del año, se imparten diversos cursos, incluyendo Pouring (acrílico fluido), Cold Wax, Jelly Pouring y técnicas mixtas, siempre en constante renovación y con el deseo de experimentar lo nuevo.
“Lo que más valoro —concluye Sandra— es ver cómo se forma una familia aquí, cómo todos crecemos juntos. No se trata de que todos pinten como yo, al contrario, cada uno tiene que encontrar su voz, su estilo. Y eso es lo que celebramos con esta exposición”.
La exposición se presentará en el Estudio Sandra Nikolai, en calle 27 número 358, entre 28 y 30, colonia Emiliano Zapata Norte— Darinka Ruiz Morimoto
De un vistazo
Entrada libre
La exposición se inaugurará mañana miércoles a las 7 de la noche con las obras de los niños, y a las 8:30 p.m. será el turno de los adultos. Estará abierta al público con entrada libre, hasta el viernes, y se puede visitar de 5 a 7 de la tarde. Durante la inauguración se entregarán diplomas y reconocimientos a quienes han sido alumnos constantes.








