El Arzobispo de Yucatán durante la misa de anoche celebrada en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en la colonia Miguel Alemán
El Arzobispo de Yucatán durante la misa de anoche celebrada en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en la colonia Miguel Alemán
  • El Arzobispo de Yucatán durante la misa de anoche celebrada en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en la colonia Miguel Alemán
  • Sacerdotes del Decanato Dos flanquean a monseñor Gustavo Rodríguez Vega en la celebración conjunta en el Sagrado Corazón de Jesús

Repleta de cientos de personas, la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en la colonia Miguel Alemán, celebró ayer con fe y devoción la fiesta del Hijo de Dios.

Los devotos se pusieron a los pies del Sagrado Corazón de Jesús y de su madre, María, en una celebración conjunta con Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, patrona del Decanato Dos y cuya imagen fue llevada a la Alemán desde la iglesia de Itzimná.

La festividad se enmarcó en el jubileo por los 350 años de las apariciones del Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque.

Durante la ceremonia eucarística se expusieron reliquias de primer grado de la santa, en un relicario perteneciente a la parroquia.

El arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, presidió la misa en el templo antiguo, ubicado junto a la sede parroquial. En el altar se colocaron las imágenes del Sagrado Corazón y Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y las reliquias.

Monseñor Rodríguez Vega destacó: “Llegó el gran día de esta fiesta, que en esta comunidad parroquial se fue preparando con entusiasmo y amor. Durante el novenario ya se vivía este espíritu y aquí todos los fieles que acudieran podían ganar la indulgencia plenaria”.

También subrayó que la devoción auténtica al Sagrado Corazón de Jesús debe “llevar a beber de esa fuente de amor, no solo para enamorarse de Él, sino para reconocerlo y servirlo en las personas que nos rodean”.

“Jesús, como buen pastor, no golpea a la oveja descarriada, sino que la carga con amor sobre sus hombros”, expresó.

Criticó que, en la actualidad, muchas personas son capaces de amar a sus mascotas pero no a su prójimo. “¿Algo está fallando en la humanidad? El Sagrado Corazón nos llama a amar como Él nos ama, con obras concretas de misericordia”, manifestó, aludiendo al Evangelio de San Mateo.

La Eucaristía fue concelebrada por más de una decena de sacerdotes del Decanato Dos, encabezados por el presbítero Alejandro Álvarez Gallegos, párroco del Sagrado Corazón.

Al finalizar se ofreció una serenata con mariachi en honor al Sagrado Corazón de Jesús y a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.— Claudia Sierra Medina

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