El divulgador científico Daniel de la Torre Guzmán, quien da vida al personaje de Sigfrido von Frankenstein, se presentó ayer en el Centro de Investigación Científica de Yucatán en el inicio del programa de actividades de Talento CICY para estudiantes de secundaria.
Este programa busca que los adolescentes vivan la experiencia de ser científicos durante dos semanas.
El espectáculo de divulgación científica fue dinámico, con el objetivo de avivar su interés por el trabajo en este campo.
“El asombro es el principio de la ciencia”, afirmó De la Torre en su papel de Sigfrido von Frankenstein.
Desde el año 2000, este peculiar personaje ha sido puente para acercar a chicos y grandes al conocimiento científico y se ha convertido en un recurso clave para mantener el interés en una ciencia viva y cercana.
En una era dominada por el uso de las pantallas y las redes sociales, Daniel reflexionó: “En un mundo donde todos se la viven en sus teléfonos, hemos perdido la capacidad de maravillarnos con lo que está a nuestro alcance. La ciencia permite que la realidad sea asombrosa. Sin asombro no hay preguntas, y sin preguntas no hay ciencia”.
Los experimentos
Entre carcajadas y exclamaciones de sorpresa, mostró una serie de experimentos basados en física y química. Utilizó harina de maíz para crear un lanzallamas, presentó botellas que desafiaban las ideas sobre el movimiento, e hizo otras demostraciones diseñadas específicamente a despertar la curiosidad y fomentar el pensamiento crítico.
Abordó conceptos como la presión atmosférica, la gravedad, el centro de masa y el principio de Bernoulli, y logró que los adolescentes entendieran principios científicos a través de la experiencia directa.
También subrayó que la curiosidad es algo natural en todos, aunque a menudo los adultos la olvidan. “Por eso es fundamental no perder el asombro”, destacó.
“La ciencia no se trata solo de datos y fórmulas, sino de recuperar la curiosidad, de plantear hipótesis y buscar respuestas. Cuando un joven se enferme en el futuro, necesitará un doctor, no un influencer”, advirtió.
Finalmente, los invitó a redescubrir el mundo con otros ojos: “Si miran el mundo con los ojos de la ciencia, el mundo será increíblemente más fascinante que Instagram o TikTok”.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
