Como parte de sus actividades de formación y vinculación en torno al buceo consciente, el colectivo BuzasMX convocó a una charla con el biólogo marino Edgardo Ochoa, director global del Programa de Buceo de Conservación Internacional, organización que desde 1990 trabaja en México en la protección de paisajes estratégicos, restauración de ecosistemas y fortalecimiento de medios de vida sostenibles en comunidades locales.
En colaboración con Asís Alcocer García, coordinador de Océanos del mismo organismo, la plática ofreció una mirada a cómo el buceo puede ir más allá de la recreación turística y convertirse en una verdadera herramienta de conservación.
La actividad, abierta a toda la comunidad interesada en la vida marina, permitió dimensionar el potencial del llamado buceo ciudadano, una práctica que suma ojos y manos voluntarias para tareas de identificación de especies, monitoreo de zonas de reproducción, limpieza de arrecifes y recolección de datos para ciencia marina.
Edgardo Ochoa compartió experiencias y metodologías que se han implementado en diversas regiones, como la construcción de arrecifes artificiales funcionales (“reef balls”) y los programas de restauración de ecosistemas en los que buzos capacitados participan activamente.
Al cierre de la charla, el especialista presentó el documento “Buceo científico. Procedimientos y metodologías”, recurso accesible mediante código QR y destinado a quienes deseen profesionalizar su participación en este tipo de labores.
Más allá de lo técnico, Edgardo Ochoa hizo un llamado urgente a actuar hoy: “No fue hace cinco años ni será dentro de cinco más. El mejor momento para hacer algo es ahora. Y todos podemos aportar desde donde estamos”.
Al finalizar la plática, el invitado remarcó al Diario la urgencia de actuar ya. “Tengo más de 50 años y desde niño escucho que debemos conservar para las futuras generaciones. Pero seguimos en lo mismo. El momento de actuar es hoy. Ya no se trata de pensar en el futuro, sino en que nuestra generación continúe haciendo lo que ama”.
Frente a la tendencia de reducir la experiencia del buceo a una atracción turística breve —como cursos de 20 minutos que ofrecen agencias—, el biólogo planteó que estos momentos pueden ser valiosos si se aprovechan para educar sobre la conservación marina.
“Como turistas, tenemos la responsabilidad de informarnos, de aprender del sitio al que vamos y de hacerlo con respeto. Ya no basta con nadar entre peces, hay que entender el océano”, expresó.
Resaltó que iniciativas como las que impulsa Conservación Internacional en comunidades de Campeche y Quintana Roo buscan no solo enseñar a bucear, sino dejar el equipo necesario para que las personas puedan continuar con estas labores.
“El buceo debe ser para quien quiera, no para quien pueda. Eso implica cambiar políticas públicas y generar sinergias entre gobiernos, comunidades y organizaciones. Pero se puede lograr”.
La charla fue un llamado a bucear, sí, pero con conciencia. Porque bajo la superficie, más allá del azul profundo, hay un mundo que necesita de nosotros. Y, como bien lo dijo el especialista, tenemos hoy más capacidades que nunca para protegerlo. El momento es ahora.
Esta iniciativa fue impulsada por BuzasMX, un colectivo de mujeres buceadoras que ha destacado por crear espacios seguros y comunitarios en México.
Fundado por Nelly Georgina Quijano Duarte, Alondra Patiño Garrido, Leidy Rubí Santiago, Regina Valverde Hernández y Natalia Torre Reyes, el grupo surgió en respuesta a la necesidad de ejercer el buceo libre de acoso, discriminación o violencia. Hoy, el colectivo no solo promueve una práctica segura y profesional, sino también el aprendizaje colectivo, el cuidado del medio ambiente y la conexión con las comunidades que habitan las zonas donde se realizan las inmersiones.
Desde su creación, BuzasMX ha efectuado expediciones, charlas y talleres, muchos de ellos dirigidos exclusivamente a mujeres, bajo la guía de instructoras y divemasters certificadas.
Además, ha promovido colaboraciones en la limpieza de cenotes, protección de arrecifes y otras acciones de conservación. Las charlas, abiertas a todo público, abarcan ciencia, salud emocional y educación ambiental.
“Nos interesa hacer las cosas bien, aprender, compartir y crear redes que nos fortalezcan como mujeres y como comunidad”, expresaron sus integrantes, quienes han convertido al colectivo en un canal confiable de difusión para iniciativas, proyectos y voces con impacto ambiental y social.
La charla con Edgardo Ochoa fue testimonio de esa visión colectiva, tender puentes entre el conocimiento científico y la acción ciudadana, apostando por un presente más consciente, participativo y comprometido con el mar y sus ecosistemas.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
Colectivo Charla
BuzasMX invita a la comunidad a seguir sus publicaciones en Instagram: buzasmx.
Verificado
También exhorta a echar un vistazo a conservation.org para obtener información verificada.
Beneficio
En su plática, Edgardo Ochoa dijo que el control de especies invasoras, como el pez león y el pez diablo, representa no solo un beneficio ecológico, sino también una oportunidad económica para las comunidades costeras.
