A la derecha, Francisco Javier Viana Góngora, conocido como don Panchito, coloca el sudario a la figura del Santo Cristo de la Transfiguración
A la derecha, Francisco Javier Viana Góngora, conocido como don Panchito, coloca el sudario a la figura del Santo Cristo de la Transfiguración
  • A la derecha, Francisco Javier Viana Góngora, conocido como don Panchito, coloca el sudario a la figura del Santo Cristo de la Transfiguración
  • A la izquierda, el gremio León XIII avanza por el pasillo central del templo de Santiago Apóstol; debajo, la presentación del regalo al Cristo Negro

“¡Somos pocos, pero tenemos mucha fe!”, se escuchó entre la fila en procesión. Acompañados de música, voladores y el repique de campanas, el gremio León XIII hizo su arribo a la iglesia de Santiago Apóstol, llevando estandartes, flores y devoción para visitar al Santo Cristo de la Transfiguración.

Fundado el 4 de agosto de 1925, este gremio centenario es uno de los más antiguos de la parroquia, y ha sido sostenido a través del tiempo por generaciones de fieles que lo mantienen vivo.

Portó el estandarte principal Francisco Javier Viana Góngora, conocido con cariño como don Panchito, quien compartió su testimonio tras la entrada al templo, donde fueron recibidos por el padre Jesús Abelardo Ceballos Solís, quien les asperjó agua bendita y los bendijo con un Padre Nuestro.

Como parte de la celebración, y con respeto y devoción, se realizó también el tradicional cambio de sudario a la imagen del Cristo de la Transfiguración, en un acto simbólico que reafirma la renovación espiritual de la comunidad. Asimismo, se vivió un encuentro fraterno entre el gremio León XIII y los de Señoritas, Señoras y Señores, que al encontrarse en el atrio del templo chocaron sus estandartes como signo de unidad y hermandad entre esas agrupaciones, reforzando así los lazos que los unen en la fe y en la tradición.

“Esperamos que el año que viene, primero Dios, se haga diferente, con mejor organización”, expresó Panchito con ánimo de renovación. Don Panchito, jubilado y comprometido, ha estado al frente del gremio desde hace aproximadamente 12 años. “No soy maestro, pero a mí me lo dejaron. Este gremio es del pueblo, no mío”, dijo.

Recordó a doña Lupita, quien durante muchos años lo dirigió antes que él, y que falleció la noche anterior a la procesión, a los 90 años de edad. “Todavía la semana pasada hablé con ella. Estaba bien, aunque ya no podía caminar. Fue una gran mujer para el gremio”, manifestó conmovido.

Aunque alguna vez hubo seis gremios activos en la parroquia, “cada vez somos menos”, lamentó, comparando con la parroquia de San Sebastián, donde cada año crece el número de grupos. Sin embargo, su mirada no es pesimista. “Primero Dios, vamos a procurar que no desaparezca. Y que los párrocos nos ayuden, porque sin ellos no se puede hacer nada”.

El gremio, que por un tiempo dejó de participar, fue retomado hace 25 años por un grupo de maestras que rescataron la tradición. Desde entonces, la colaboración de la comunidad ha sido clave, aunque don Panchito insiste en la necesidad de un apoyo más comprometido. “Pido ayuda participativa, que no lo tomen a mal. Muchos piensan otra cosa, pero el gremio son ellos. Yo solo agradezco a Dios que desde enero empiezo a juntar para que esto se haga realidad”.

Susanita Ramírez, vecina del Centro, compartió que la fiesta del Cristo Negro acerca a muchas personas que incluso no son de la zona. “He visto que vienen de otros municipios a dar gracias al Cristo en su fiesta, a mí me gusta platicar con la gente mayor y escuchar sus anécdotas; el año pasado vino una señora que ofreció a Cristo su vida por la de su esposo, y hoy los dos están muy bien, ayer estaban sentados aquí en el parque comiendo marquesitas”, compartió alegre la joven.

El gremio León XIII, entre nostalgia y gratitud, representa no solo la devoción religiosa, sino también el arraigo de una comunidad que, pese a los cambios y el paso del tiempo, sigue buscando la forma de honrar su historia y construir futuro.— DARINKA RUIZ MORIMOTO

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán