Con mestizos, tradición y fe, el gremio “Monseñor Fernando Ruiz Solórzano” cerró ayer con broche de oro las festividades en honor a Nuestra Señora de la Asunción en la iglesia parroquial de San Sebastián Mártir.
La participación de este grupo de devotos, fundado hace 84 años, resulta especialmente significativa, pues realiza su visita a la Virgen en el propio día de su solemnidad, el 15 de agosto.
Al igual que los demás gremios, la agrupación también ofreció su homenaje en el marco del 75o. aniversario del dogma de la Asunción de la Virgen María, que fue proclamado por el papa Pío XII el primer día de noviembre de 1950. Dicho dogma establece que María fue elevada al cielo en cuerpo y alma.
El gremio llegó al templo al mediodía, tras caminar por las calles del barrio mágico de San Sebastián, llevando como ofrenda un vestido para la imagen de la Virgen, confeccionado en blanco y azul, con su tradicional capa. También se portaron estandartes y pabellones.
El recorrido estuvo acompañado por petardos, charanga, banda de guerra y el repique de las campanas. A su paso, algunos vecinos del rumbo contemplaron la procesión desde las puertas de sus casas.
Además de los estandartes, el grupo desfiló con un pequeño contingente de mestizos y jaraneros que interpretaron la danza de la cabeza de cochino, aportando un toque de color y tradición.
El gremio, el número 12 en hacer su entrada y el último en presentarse en la fiesta dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, llegó hasta los pies de la Virgen para ofrecer agradecimientos y un rosario de peticiones.
El diácono Ángel Barahona Zapata recibió a la agrupación de devotos, encabezada por la presidenta Teresita May Báez, mientras que el padre Lorenzo Méx Jiménez dirigió la oración con el Santísimo expuesto. El grupo relevó en el turno al gremio La Asunción.
“Un regalo de Dios”
Óscar Medina May, presidente del gremio, recordó que cerrar la festividad es un honor para ellos. “Aunque somos los últimos de la lista, lo hacemos con mucho amor a la Virgen en su día solemne. Es un regalo que Dios nos ha otorgado”, señaló.
Cada año, los integrantes de la agrupación acuden movidos por su amor a la Virgen María para honrarla en su fiesta. Medina May destacó que el gremio ha perdurado 84 años gracias a la providencia divina, el esfuerzo de presidentes y socios, así como al respaldo de los vecinos del barrio.
Indicó también que la tradición se mantiene viva porque ha sido transmitida de generación en generación, con el mismo fervor hacia la Madre de Dios.
Las celebraciones concluirán hoy al mediodía con la subida de la imagen de la Virgen de la Asunción y la salida del gremio “Monseñor Fernando Ruiz Solórzano”, que lleva el nombre del segundo arzobispo de Yucatán.— Claudia Sierra Medina



