Con una ofrenda floral en el Mausoleo del Clero del Cementerio General, a las 8 de la mañana, y una misa a las 6 de la tarde, la rectoría de Santa Lucía recordará mañana al padre Manuel Vargas Góngora, al cumplirse un año de su fallecimiento.


El 2 de septiembre de 2024, familiares, amigos y feligreses despertaron con la triste noticia de la partida del “padre Manuelito”, pero también con la esperanza, alimentada por la fe, de que era recibido en la casa del Padre. La labor del padre Manuel continúa dando frutos, ahora a través del padre Alejo Huchim Kumul, administrador de la rectoría.
En entrevista con el Diario, el padre Alejo agradeció a la comunidad y a todos quienes conocieron al padre Manuel que lo mantengan presente y practiquen sus enseñanzas.
Destacó su entrega a la comunidad a través de su vocación: “Así como Cristo se encarnó y vino a compartir toda su condición de Dios, así el padre Manuel compartió con nosotros”.
Su dedicación al ministerio, incluso durante la pandemia, era admirable. El padre Alejo recordó algunas de sus palabras: “Bueno, si no voy a celebrar misa, ¿para qué soy sacerdote?”.
Ninguna persona que se acercara al padre Manuel se marchaba de su iglesia sin un gesto de bondad, asegura.
La huella del extinto sacerdote sigue muy presente entre las comunidades del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe (San Cristóbal) y de Santa Lucía, donde sirvió durante ocho años.
“Me siento honrado de continuar su labor en la rectoría. Empecé mi ministerio con él y hoy doy continuidad a su obra”. Durante los últimos meses de vida del padre Manuel, se le confió la administración de Santa Lucía al padre Alejo, quien considera que su llegada a la rectoría fue “designio de Dios”.
Para el padre Manuel, no podía quedar en mejores manos. “Estamos tratando de continuar la obra del padre Manuel en todo lo que él hacía; incluso conservamos la venta de antojitos en el atrio de la iglesia los jueves, donde él convivía con sus fieles al terminar la misa”.
La labor pastoral del padre Manuel se ha visto reforzada con la llegada del padre Alejo, acogido con cariño por la feligresía y los grupos de apostolado.
Una de sus prioridades ha sido estar atento a las necesidades de las personas que transitan por el Centro Histórico. Por ello, agregó una misa dominical a las 8 de la noche, para quienes por motivos de trabajo o paseo buscan un espacio para encontrarse con Dios.
En la iglesia de Santa Lucía hay misa diaria: de lunes a sábado, a las 6 de la tarde, y los domingos a las 10 y 11 de la mañana, y a las 6 y 8 de la noche. También se imparten pláticas de confirmación en coordinación con la parroquia del Sagrario Metropolitano. Uno de los apostolados que apreciaba el padre Manuel era el del Catecismo, que el próximo sábado comenzará un nuevo ciclo a las 4 de la tarde.
Aunque las inscripciones se realizaron durante agosto, aún hay cupo disponible.
El padre Alejo recuerda que se ofrece formación desde preescolar, así como para adolescentes y preparación para la primera comunión.
El sacerdote hizo un llamado a los padres de familia para llevar a sus hijos al catecismo: “Desde la niñez comienza toda una formación. Desde el bautismo somos profetas, sacerdotes y reyes con Cristo. Y como profetas, los padres de familia son los primeros llamados a anunciar el Reino de Dios a sus hijos.
La Iglesia les ayuda con el catecismo a crecer en el conocimiento de la fe”. Y cita a san Juan Pablo II: “La familia es el nido de las vocaciones. Si queremos vocaciones, la familia debe ofrecerlas”.
Entre quienes fueron cercanos al padre Manuel se encuentra Raúl Rodríguez Escoffié, asesor del movimiento de Cursillos de Cristiandad, quien lo recuerda con profundo cariño y lo considera un ejemplo de santidad. Rememora que, pocos meses antes de que enfermara, lo acompañó a bendecir una casa en Chicxulub, y luego a nadar.
Rodríguez Escoffié agradece a Dios por los años de amistad con el padre Manuel y los conocimientos que le transmitió. A un año de su partida, el recuerdo y las obras del padre Manuel Vargas Góngora siguen vivos en el corazón de sus fieles.
En él, la rectoría de Santa Lucía tiene un intercesor en el cielo; en el padre Alejo Huchim, un guía en la tierra.— Santiago Cortés Pérez
De un vistazo
Misa en Santa Lucía
La rectoría de Santa Lucía invita a la misa que se celebrará mañana a las 6 de la tarde, con motivo del primer aniversario luctuoso del padre Manuel Vargas Góngora, quien fue siempre devoto de la Virgen de Guadalupe. El “padre Manuelito” estuvo al frente de la iglesia durante ocho años.
Catecismo y festejo
El próximo sábado a las 4 de la tarde comenzarán las clases de catecismo. Además, el domingo 14, a partir de las 6 de la tarde, se llevará a cabo una fiesta patria con venta de antojitos y pozole. Los boletos están disponibles en la oficina de la iglesia, y lo recaudado se destinará para obras de mantenimiento del templo.
