Con el mensaje central “Vivan y sean locos por amor”, la comunidad educativa del Colegio Teresiano Enrique de Ossó celebró ayer su tradicional Pregón en honor de Santa Teresa de Jesús, patrona y figura inspiradora de la institución.
La jornada, llena de fervor, entusiasmo y colorido, reunió a estudiantes, docentes, padres de familia y religiosas teresianas, quienes conmemoraron la vida y el legado espiritual de la santa que inspiró al fundador de la Compañía de Santa Teresa de Jesús, San Enrique de Ossó.
El momento más esperado fue la llegada de la alumna Jennifer Marilú Cetina Moguel, de tercer grado de preparatoria, quien personificó a Santa Teresa. La estudiante arribó al recinto en un automóvil antiguo descapotado, entre gritos y aplausos.
Desde su papel como Santa Teresa, Jennifer dirigió un mensaje a los presentes, recordando que el verdadero sentido de la vida está en el amor y la fe. “Vivo sin vivir en mí, porque vivo en cada uno de ustedes”, dijo ante los asistentes, citando palabras de la Doctora de la Iglesia.
Invitó a los alumnos a amar, hacer el bien y vivir con pasión, autenticidad y esperanza.
Durante su discurso, se dirigió a cada nivel educativo. A los niños de kínder los llamó “las flores más hermosas de la Iglesia”, recordándoles que su camino apenas comienza y que crecerán con el amor de Jesús.
A los alumnos de primaria los animó a ser amigos sinceros de Cristo y a valorar la unión y la amistad que se forma en esos años.
A los estudiantes de secundaria les habló sobre los cambios propios de su edad y los invitó a mantener la fe y la autenticidad, aun en medio de la incertidumbre. “Vivan con autenticidad, porque uno deja de vivir en sí mismo cuando muestra realmente lo que es”, expresó.
Dirigiéndose a la preparatoria, exhortó a disfrutar esta última etapa, confiar en los planes de Dios y vivir con pasión y alegría. “Confíen en Él. Sus planes siempre son perfectos. Vayan y esparzan esa esencia teresiana”, manifestó con emoción.
También dedicó palabras de agradecimiento a los maestros, padres de familia y hermanas teresianas, reconociendo su entrega y acompañamiento constante. “Gracias por enseñarnos a vivir al modo de Jesús, por mantener en pie durante tantas generaciones el sueño de San Enrique”, afirmó.
Finalmente, se dirigió a su propia generación, la de tercer grado de preparatoria, reconociendo los retos, las risas y los momentos difíciles compartidos. “Prométanme que nunca olvidarán quiénes son, de dónde vienen y que ese corazón teresiano nunca deje de latir”, concluyó. La alumna cerró su discurso recordando que pregonar no es solo un día, sino un estilo de vida, al grito unánime de “¡Todo por Jesús!”.
Previamente a la llegada de Santa Teresa se presentó una obra teatral interpretada por los alumnos, quienes combinaron música y baile en diferentes escenas inspiradas en musicales como “Mamma Mia!”. En la trama, los estudiantes buscan el verdadero sentido del Pregón, hasta comprender que Santa Teresa vive en cada uno de ellos. “No se trata de hacerlo perfecto, sino verdadero. Y lo verdadero es recordar por qué empezamos y qué nos une”, expresó uno de los participantes al final de la representación.
El momento culminante fue cuando los alumnos corearon el nombre de “¡Teresa!”, repitiéndolo con entusiasmo hasta llenar el recinto. Posteriormente, se fundieron en abrazos y recibieron felicitaciones de padres y maestros. En total en la representación participaron 54 estudiantes de tercer grado de preparatoria.
.— Claudia Sierra Medina
De un vistazo
Fecha especial
El Pregón estuvo acompañado de porras, música, abrazos y aplausos de toda la comunidad educativa, que celebró con alegría este día especial.
Misa
La jornada comenzó con una misa oficiada por el sacerdote barnabita Ricardo Díaz Galleguillos, capellán del colegio. Después de la ceremonia, la comunidad disfrutó de una alegre fiesta al ritmo de batucada, con un escenario decorado con flores que dio paso al esperado Pregón.




