Escena del cortometraje documental “Las voces del despeñadero”, de Víctor Rejón e Irving Serrano, ganador en su categoría en Morelia
Escena del cortometraje documental “Las voces del despeñadero”, de Víctor Rejón e Irving Serrano, ganador en su categoría en Morelia

“Las voces del despeñadero”, uno de los cortometrajes de manufactura yucateca que se presentan en el Festival Internacional de Cine de Morelia, sumó en esta cita un premio a los ya ganados en otros festivales: el de mejor cortometraje documental.

Víctor Rejón, director de la cinta junto a Irving Serrano, comparte con el Diario la emoción de que el proyecto cinematográfico sea bien aceptado y, sobre todo, que fuera seleccionado en festivales importantes en varias partes del mundo.

El corto tuvo varias proyecciones en Morelia como parte del festival. Víctor no pudo viajar a la capital de Michoacán ya que tiene otros compromisos laborales, pero Irving Serrano sí estuvo presente, al igual que el productor Ramón Llaven.

Han sido días emocionantes, cuenta, pues apenas hace un par de días se enteraron que fueron seleccionados por el Festival Camerimage, de Polonia (del 15 al 22 de noviembre en Torun), algo que les ha sorprendido, pues solo seleccionan siete trabajos documentales del mundo.

Es un festival que se dedica a celebrar la cinefotografía, es decir, la belleza de la imagen. “Una selección de este festival es un reconocimiento a la estética del trabajo, a la propuesta visual. Para quienes estamos en el mundo del cine este festival es una referencia ‘top’”, admite.

“Las voces del despeñadero”, con duración de 23 minutos, muestra a clavadistas de La Quebrada en Acapulco y lo que para ellos significa escalar la montaña, arrojarse desde 35 metros de altura y salir airosos.

El documental ganó como mejor corto iberoamericano en el Festival Internacional de Guadalajara, en junio pasado. Quienes triunfan en las diferentes categorías de este encuentro quedan preseleccionados para competir por los Óscares. “No estamos nominados aún, pero estamos en consideración de evaluación”, explica Rejón.

Víctor Rejón es originario de Progreso y estudió en el Centro de Capacitación Cinematográfica de Ciudad de México, donde conoció a Serrano. El proyecto “Las voces del despeñadero” lo inscribieron a concurso a Imcine y salieron beneficiados.

Fue filmado con una cámara Freefly Ember, que les patrocinaron de Estados Unidos y permite grabar de manera hiperlenta los movimientos corporales.

Esto hizo posible capturar los cuerpos al caer a 600 y mil cuadros por segundo y revelar en detalle el momento de impactar el agua.

La filmación afrontó además un reto particular: se hizo dos semanas después del paso por Guerrero del huracán “Otis”, que afectó notablemente a Acapulco.

Recuerda que los clavadistas de La Quebrada cumplieron 90 años de haberse integrado en una asociación. El documental muestra desde los niños que están aprendiendo en la escuela de clavados hasta adultos que no pueden seguir arrojándose.

También se tiene el testimonio de personas a las que el impacto del agua les ha causado la pérdida del oído y la rotura de un hueso.

En blanco y negro

El cortometraje lo rodaron en blanco y negro, inspirados en el trabajo de Rubén Gámez, a quien los directores admiran. Así buscaban reflejar la dualidad de la vida y la muerte y evocar la Época de Oro del cine mexicano, cuando Acapulco estaba en los ojos del mundo.

La producción cinematográfica también se proyectó en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato y fue seleccionada para participar en el DOCNYC, el festival de cine documental más importante de Estados Unidos, que será del 12 al 20 de noviembre en Nueva York.

En el Festival de Cine de Morelia se exhibieron asimismo “Cremita de coco”, que dirige la yucateca Martha Uc, y “Las locuras”, de Rodrigo García, en la que actúa el yucateco Juanki Durán.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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