• El doctor Jorge Cortés Ancona observa los retratos del Yucatán de principios del siglo pasado
  • Cinthya Cruz Castro y Karla Berrón Cámara recorren la muestra

Las fechas en las que la sociedad recuerda con cariño y nostalgia a quienes han partido se aproximan, y con ellas, diversas actividades recreativas que rinden homenaje a los fieles difuntos. En distintos espacios públicos de la capital yucateca ya se puede apreciar una variedad de propuestas culturales que evocan la memoria y las tradiciones en torno a la muerte.

Una de estas iniciativas es la exposición fotográfica “Retratos eternos”, instalada en La Placita del Mercado Lucas de Gálvez. A través de 20 imágenes que datan de principios del siglo XX, los visitantes pueden realizar un viaje al pasado y conocer aspectos de la vida y la cultura del Yucatán de hace más de cien años.

La muestra rinde tributo a la memoria de quienes ya no están en este mundo mediante fotografías post mortem, un estilo que retrata a personas fallecidas, muchas veces dentro de sus ataúdes. En varias imágenes se observan procesiones fúnebres que partían del centro de la ciudad rumbo al Cementerio General, acompañadas de carrozas adornadas y altares tradicionales, elementos que revelan la solemnidad y la espiritualidad con que se honraba la muerte en esa época.

Con una crudeza conmovedora, las fotografías capturan la esencia de quienes murieron en edades tempranas. Una sección titulada “Angelitos” está dedicada a retratos de niños inmortalizados tras su fallecimiento, imágenes que conmueven por su ternura y su valor histórico, y que reflejan la sensibilidad con que se buscaba perpetuar la memoria de los seres queridos.

Durante décadas, la fotografía post mortem fue un recurso valioso para preservar la imagen de los difuntos. En muchos casos, estas imágenes eran el único registro que se tenía de una persona, debido al alto precio del material de fotografía en aquellos años. Más allá del impacto visual, las imágenes representan un testimonio de amor y de la necesidad humana de conservar el recuerdo.

La exposición busca también invitar a los asistentes a valorar las tradiciones ancestrales y a mantener vivas las raíces culturales del pueblo yucateco. De acuerdo con los organizadores, la muestra es un recordatorio del respeto a la memoria y a las costumbres que forman parte del legado maya, un patrimonio que se preserva a través del tiempo.

Esencia yucateca

“Retratos eternos” forma parte del acervo de la Fototeca Pedro Guerra de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), institución que resguarda este valioso patrimonio gráfico del sureste mexicano. Con esta exhibición, la Uady reafirma su compromiso con la preservación de la memoria visual de la región y con la difusión del patrimonio cultural yucateco.

En la inauguración, numerosos visitantes se acercaron con curiosidad a observar las fotografías, admirando los detalles y la carga simbólica que encierra cada una de ellas.

“Estas son piezas muy valiosas de nuestra dinastía. Los altares y las flores son parte esencial de nuestro legado cultural. Me emociona porque esta exposición es una joya”, expresó Jaime Manrique Manzanero, uno de los asistentes.

Anteayer, al corte de listón de la muestra asistieron Karla Berrón Cámara, directora de Identidad y Cultura; José Lozano Poveda, secretario técnico del Servicio Público de Mercados; Gabriel Ortiz Alatriste, secretario académico de la Facultad de Ciencias Antropológicas, así como Cinthya Cruz Castro y Ricardo Pat Chan, organizadores de la muestra.

La exposición permanecerá abierta al público toda la temporada de conmemoraciones dedicadas a los fieles difuntos, como un homenaje visual a la memoria y a las tradiciones yucatecas.— Carlos Sierra Gómez

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán