En el marco de la festividad de los apóstoles San Simón y San Judas Tadeo, el presbítero Óscar Cetina Vega, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, exhortó a los fieles a seguir verdaderamente a Cristo, no solo con palabras, sino con la vida misma.
“Pidamos al Señor que, como estos insignes apóstoles, también nosotros nos animemos a seguir a Cristo, no de dientes para afuera, sino con nuestra forma de ser, de amar, de servir y de sentir”, expresó durante la misa de la peregrinación de la familia Cabrera Franco, la primera de más de 150 grupos que visitarán el templo de la Virgen de Guadalupe durante su tradicional fiesta anual.
La celebración eucarística se llevó al cabo en el templo del barrio de San Cristóbal, ante decenas de personas. En primera fila se encontraban los integrantes de la familia Cabrera Franco, quienes desde hace 45 años mantienen la costumbre de acudir a este recinto en esta fecha, llevando consigo imágenes de San Judas Tadeo como muestra de fe y gratitud por los favores recibidos.
Simbolismos
Durante su homilía, el padre Cetina Vega explicó los elementos simbólicos presentes en la iconografía de San Judas Tadeo. Indicó que algunas imágenes muestran sobre su cabeza la lengua de fuego que representa el don recibido en Pentecostés, aunque no todas la poseen.
Añadió que en el pecho del santo suele aparecer la imagen de Jesús, símbolo de su parentesco consanguíneo con Él, pues San Judas era primo del Salvador, al igual que su hermano Simón.
El sacerdote destacó que en algunas representaciones se le muestra con un mazo o un hacha, instrumentos que evocan su martirio: fue golpeado y decapitado por negarse a adorar ídolos, permaneciendo fiel a Cristo hasta la muerte.
Recordó que, después de Pentecostés, San Judas predicó en Babilonia y en Persia, donde finalmente fue martirizado. Explicó que su devoción se debe, en parte, a las revelaciones de Santa Brígida de Suecia, quien en el siglo XIV escribió que Cristo le dijo: “Lo que quieras pedirme como favor, pídemelo por intercesión de San Judas”. Esta afirmación consolidó la fama del apóstol como patrono de las causas difíciles y desesperadas.
“Muchos devotos de San Judas no conocen estas historias, pero la grandeza de todo santo, más aún de un apóstol, está en su esfuerzo por seguir a Cristo, en su fidelidad y disposición para dar la vida por Él”, expresó. Añadió que el color rojo de los ornamentos litúrgicos simboliza la sangre derramada por amor a Cristo, a la Iglesia y a toda la creación.
Añadió que en todas las listas del Evangelio los apóstoles son mencionados en pares: Simón y Andrés, Santiago y Juan, y así sucesivamente. En el caso de los apóstoles celebrados el 28 de octubre, siempre se menciona primero a Simón y luego a Judas, aunque curiosamente son pocos los fieles que manifiestan devoción a San Simón, a pesar de su mención prioritaria.
La familia Cabrera Franco, originaria del centro de Mérida, arribó al templo a las siete de la mañana, como cada año, para participar en la misa y novena. Esta costumbre, iniciada por el fallecido Carlos Antonio Cabrera Araujo, ha sido preservada por sus hijas, quienes la transmiten a las nuevas generaciones.
“Acudimos por fe porque le debemos muchos favores a Jesús, a la Virgen María y a San Judas Tadeo”, reconoció Elsy Cabrera Franco. “Es una costumbre que nació de la gratitud y que queremos mantenerla viva”.
El programa de celebraciones de la familia concluyó por la tarde con la novena, acompañada por otros parientes y vecinos de la calle 40 entre 71 y 74 del Centro. El diácono permanente Juan Herbé Rubio Piña les dio la bienvenida en el templo de Nuestra Señora de Guadalupe.
Hasta el momento, el listado de peregrinaciones al santuario dedicado a la Morenita del Tepeyac suma 161 grupos, aunque se espera que la cifra aumente en los próximos días, conforme avance la festividad guadalupana.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
De un vistazo
Imitar sus valores
El padre párroco de San Cristóbal, Óscar Cetina Vega, exhortó ayer a los fieles a imitar las virtudes de los santos y no limitar la devoción a estampas o novenas. “La verdadera devoción a un santo consiste en imitarlo, vivir los valores que ellos vivieron y seguir a Cristo como ellos lo hicieron”, puntualizó.



