El Palacio de la Música adoptó una ambientación propia del género rock —ropa negra, lentes oscuros y cabello largo— para recibir al grupo Atrium en una sesión del programa de conciertos didácticos, realizada ayer.
Poco después del mediodía, el sonido del rock comenzó a resonar con fuerza en el espacio, desafiando cualquier idea de que existan horarios estrictos para la potencia de la batería o los tonos graves del bajo cuando la pasión por la música está presente.
Los integrantes de Atrium demostraron esta energía desde sus primeras interpretaciones, elevando el ánimo del público hasta provocar gritos de euforia. El concierto convocó a asistentes de todas las edades, desde niños hasta adultos, además de numerosos jóvenes que alentaron y aplaudieron con entusiasmo a la banda.
Bajo el título “Un viaje por el rock mexicano”, Atrium —agrupación integrada por seis jóvenes que se conformaron como grupo apenas en febrero pasado— ofreció un recorrido musical que se inició con temas de varias décadas atrás.
La primera pieza interpretada fue “El rock de la cárcel”, éxito de los años 50 popularizado por Enrique Guzmán y los Teen Tops. Posteriormente, la banda avanzó hacia los años 80 con “Triste canción” de El Tri y continuó por esa misma década y los 90 con canciones emblemáticas del rock mexicano como “Viento” y “Aquí no es así”, de Caifanes, además de “Fuiste pachuco”, de La Maldita Vecindad.
El repertorio incluyó también “Veneno vil” de Fobia, “Sabor a chocolate” de Elefante y “Narcisista” de The Warning. A lo largo del concierto, los asistentes acompañaron las interpretaciones con palmas, corearon varios temas y algunos incluso se movieron en sus asientos, conteniendo el impulso de levantarse a bailar o cantar con mayor libertad.
La presentación incluyó también la interpretación de “La carencia”, de Panteón Rococó, pieza con la que planeaban cerrar el concierto. Sin embargo, ante los insistentes gritos del público solicitando otra canción, la banda ofreció un tema adicional: “Aviéntame”, de Caifanes.
Atrium está formada por Viridiana Vera, en el bajo; Israel Leal, voz; Nomar Us, batería; Masahiro Uc, teclado; y Diego Koyoc y Ernesto González, guitarras. Los jóvenes se conocieron durante su estancia en la Preparatoria Dos de la Uady, donde formaban parte de la banda de jazz de la institución. Como grupo musical, se unieron inicialmente para participar en un concurso de bandas de rock organizado por la escuela. A partir de esa experiencia comenzaron a recibir invitaciones para presentarse en distintos espacios de la ciudad, oportunidades que han aprovechado para consolidar su propuesta.
La invitación para ofrecer un concierto didáctico en el Palacio de la Música representó para ellos un motivo de gran emoción, pues lo consideran un avance significativo en su trayectoria. Expresaron sentirse orgullosos de los logros alcanzados hasta el momento y motivados para continuar desarrollándose como agrupación.
Atrium prevé continuar su incursión en la música original, por lo que trabajarán en nuevas composiciones para ofrecer al público que ya los sigue más temas propios, además de sus interpretaciones de rock en español e inglés.— Iris Ceballos Alvarado
De un vistazo
Lanzamiento
El escenario del Palacio de la Música fue el espacio elegido por el grupo Atrium para estrenar su primer tema original, titulado “Trazos carmín”.
La temática
La pieza aborda un tema sensible que afecta a la sociedad y especialmente a los jóvenes: el suicidio. La letra se desarrolla desde la perspectiva de una persona cercana a quien ha decidido quitarse la vida, y relata el dolor, la angustia por la pérdida y las interrogantes que surgen ante lo sucedido. La banda explicó que tanto la música como la letra fueron compuestas por sus propios integrantes y que el estilo se alinea con el género rock que caracterizó la presentación.
