• Marco Reyes Cervantes tras finalizar su participación en el concurso de piano, del cual resultó ganador

Un piano y tres jóvenes talentos fueron los protagonistas de la prueba de fuego que se vivió anteanoche en el Teatro Armando Manzanero y que marcó la final del IX Concurso Internacional José Jacinto Cuevas-Yamaha.

Desde antes de la hora prevista para iniciar, cientos de melómanos ya habían llegado al lugar, listos para presenciar las interpretaciones de tres piezas a cargo de los finalistas del certamen.

Al entrar, en el escenario ya se encontraban los integrantes de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), que acompañaron las ejecuciones de los competidores.

A las 8:20 se escuchó la tercera llamada y entre aplausos se recibió al primer concursante de la noche, Maikol Pérez Gómez, quien tocó el Concierto número 3, Op. 26 en Do mayor, de Prokofiev, que sobresale por sus enérgicos contrastes entre lo rítmico y lo suave.

Desde el primer momento, Pérez Gómez interpretó la obra casi como si fuera parte de su respiración, permitiendo al público apreciar su técnica y su versatilidad en esos contrastes.

Por la naturaleza de la pieza, el teatro entero vivió momentos de intensidad y emoción, en un subir y bajar que mantuvo al público atento a cada instante.

Desde esta primera intervención se hizo evidente el papel que jugaba la orquesta. La Sinfónica de Yucatán se lució durante toda la noche, demostrando por qué la consideran “una de las mejores del país”.

El maestro Lanfranco Marceletti Jr., director huésped, evidenció la relación solista-director que se forjó en la preparación del programa: miradas de complicidad, gestos compartidos y comunicación no verbal.

Mientras tanto, el público disfrutaba de la música: movía la cabeza siguiendo el ritmo, chasqueaba los dedos, marcaba el compás con los pies y algunos tarareaban.

El siguiente participante fue Ángel López López, quien continuó el programa con Rapsodia sobre un tema de Paganini, de Rachmaninov.

Al tomar su lugar en el piano, el solista se apropió del escenario. Acomodó el asiento, suspiró, cerró los ojos y comenzó a tocar de tal manera que parecía haberse convertido en otra persona.

Perdido en la pieza, el músico dejó ver en sus expresiones que, en ese momento, la música había tomado control del escenario.

Hubo de todo: momentos delicados, intensos y emotivos, mientras detrás de él el director guiaba a la orquesta con una fuerza que se sentía en las vibraciones mismas del sonido.

Tras un breve intermedio entró Marco Reyes Cervantes, el último concursante de la noche, quien ejecutó el Concierto número 2, Op. 18 en Do menor, también de Rachmaninov.

Desde el primer instante la melancolía se apoderó del recinto. La pieza es conocida precisamente por su dramatismo y carácter expresivo, emociones que Reyes Cervantes transmitió al público con su técnica. Durante la ejecución de los tres movimientos —Moderato, Adagio sostenuto y Allegro scherzando—, el joven pianista deslizaba sus dedos por las teclas como un experto, mientras el público lo contemplaba con fascinación desde sus butacas. Cuando terminó, los aplausos no se hicieron esperar e inundaron el lugar, en una transición entre música y agradecimiento, dando por concluida la ronda final.

Como se informó antes del concierto, el público, junto con un jurado de siete personas, decidiría al ganador, cuyo nombre se anunciaría la misma noche.

Tras recolectarse las boletas con la opinión de la audiencia, comenzó la espera del resultado. Después de varios minutos de deliberación se anunció como ganador a Marco Antonio.

Como parte del premio, el pianista actuará hoy domingo en la Gala Rossini que la OSY ofrecerá, bajo la batuta de Marceletti, en el Teatro Manzanero al mediodía.— Karla Cecilia Acosta Castillo

De un vistazo

Virtuosismo juvenil

La final del IX Concurso José Jacinto Cuevas-Yamaha, anteanoche, presentó a tres jóvenes pianistas cuya entrega convirtió cada pieza en una experiencia emocional para los espectadores, que fueron testigos de técnicas pulidas, sensibilidad musical y dominio interpretativo en tres piezas.

Dirección cómplice

Lanfranco Marceletti Jr. estableció un diálogo musical cercano con los solistas, mediante gestos sutiles y comunicación no verbal.

Triunfador

Marco Antonio Reyes Cervantes obtuvo la victoria con su conmovedora ejecución del Concierto número 2 de Rachmaninov. Hoy la volverá a tocar acompañado de la OSY, en función que comenzará a las 12 i.m. en el Teatro Manzanero.

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