• Vestidos con volumen de estampado floral anunciaron la llegada de la primavera en París durante la presentación de la colección Dior
  • Sobre estas líneas y debajo, cuatro momento de la pasarela de Dior, en la que el director artístico Jonathan W. Anderson exhibió una estética fresca y repleta de alusiones al entorno natural
  • Para decir “sí, quiero”, un vestido asimétrico envuelto en flores (a la izquierda). Lazos y pronunciados escotes en V complementan algunos “looks” (arriba)
  • Sobre estas líneas, la propuesta de Dior: calzado de flores y bolso de catarina. Debajo, orquídeas como pendientes
  • Cuatro diseños presentados en París en el desfile de Alta Costura de Georges Hobeika. La colección incluye transparencias, escotes Bardot, capas escalonadas y volúmenes

PARÍS (EFE).— Los cuernos de animal destacaron ayer en el desfile de Schiaparelli que inauguró la Semana de la Alta Costura en París, donde los grandes modistos presentarán sus propuestas para la primavera-verano durante cuatro días.

El bustier o corpiño con estructura, los vestidos y las chaquetas elaborados en exquisitos materiales sobresalen en la colección, a cargo del director artístico de la casa, Daniel Roseberry.

El desfile tuvo lugar en el calendario oficial de la semana, que organiza la Federación de la Alta Costura y de la Moda, y una vez más en el interior de una de las alas del Petit Palais, cuyas inmensas ventanas se cubrieron con cortinas negras.

De las treinta propuestas que se mostraron bajo el sello Schiaparelli, los cuernos en algunas de ellas fueron un guiño a la debilidad que sentía la fundadora de la firma por el universo animal.

Todas, eso sí, aptas para los momentos nocturnos de mayor glamur, en los que el vestido se fusiona en ocasiones con el bustier, surgen las colas abullonadas y hay igualmente espacio para faldas tubo y pantalones. Algunas siluetas recordaban a las de los mejores tiempos de Thierry Mugler.

La idea de esta colección le surgió a Roseberry en Roma, visitando la Capilla Sixtina, en cuyos techos “se mezclan la agonía y el éxtasis, terribles y exquisitos”.

A partir de ahí dibujó aguijones y dientes de serpiente, “criaturas reptilianas/arácnidas”, guiándose por la sensación a la hora de ponerla en pie. “Dejé de pensar en cómo debía ser algo y en cambio pensé en cómo me sentía al crearlo”, indicó.

Se valió de materiales refinados, como encaje cortado a mano, plumas reales y de imitación, en seda trampantojo, tul, organza, cristales y pedrería, combinados en la mayoría de los casos.

Si el blanco y el negro dominan, hubo notas naranja, azul y rojo, notas de neón que se veían por ejemplo en capas de tul bajo el encaje.

Entre los invitados al desfile estuvieron Jeff Bezos, Lauren Sánchez y Anna Wintour, directora editorial internacional de “Vogue”.

Por la tarde, Jonathan W. Anderson debutó en la Alta Costura de Dior, casa en la que es responsable de la totalidad de las colecciones desde el pasado año. En esta ocasión, las flores fueron las grandes protagonistas.

Sobre la solapa, bordadas, en torno a las orejas como si de grandes pendientes se tratara o sobre el calzado y hasta en bolsos, la presencia del universo floral, tan inspirador para Christian Dior, fue la referencia permanente.

Vestidos con volumen, abrigos, sacos y pantalones anchos forman una colección que en número de propuestas sobrepasaba las habituales en los desfiles de Alta Costura, asemejándose a las del “prêt-à-porter”.

Teniendo en cuenta que es una colección para la primavera-verano, el color ha estado también presente con verdes, naranjas y rosas, entre otros, sin olvidar los clásicos negro, gris y blanco.

De un vistazo

Capilla Sixtina

Daniel Roseberry tuvo la idea de su nueva colección para Schiaparelli al visitar la Capilla Sixtina, en Roma, en cuyos techos “se mezclan la agonía y el éxtasis, terribles y exquisitos”.

Figuras

A partir de ahí dibujó aguijones y dientes de serpiente.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán