Con los ojos bien abiertos y emocionados, alumnos de segundo año de primaria del Instituto Educativo Bambino visitó las instalaciones del edificio central del Diario de Yucatán, donde vivieron una experiencia pensada para acercarlos, de manera lúdica y didáctica, al mundo del periodismo y la historia del rotativo.
Los niños y niñas, de entre 7 y 8 años de edad, llegaron acompañados por sus maestras Iveth Bojórquez Uicab y Rosselly Varguez Varguez, quienes en todo momento se mantuvieron atentas al grupo, aunque también disfrutaron del recorrido con entusiasmo, dejándose contagiar por la curiosidad infantil que llenó cada espacio visitado.





En la recepción fueron recibidos por el personal de Capital Humano, integrado por Korina Llovera Mosqueda, Ángel Tuyú Flores y Danna May Ramos, quienes guiaron el recorrido y dieron la bienvenida con una dinámica que de inmediato capturó la atención de los pequeños. Como parte del recibimiento, se les tomó una fotografía personalizada que más tarde formaría parte de una pequeña publicación conmemorativa que pudieron llevarse como recuerdo de su visita.
La jornada comenzó con la proyección de un vídeo informativo diseñado especialmente para las infancias, en el que, a través de la narración de Leo el Búho, conocieron la historia de la fundación del periódico. Sentados con disciplina que pronto se transformó en murmullos emocionados, escucharon cómo surgió el medio y su misión de informar a lo largo de más de un siglo.
Después, el grupo se dirigió al jardín de las bugambilias, donde el patrocinador Abarrotes “La Mexicana” organizó actividades recreativas. Los pequeños participaron en dinámicas sobre frutas, verduras y productos de abarrotes. Hubo risas constantes, carreras improvisadas y esa energía chispeante que sólo aparece cuando aprender se siente como jugar.
El inicio oficial del recorrido fue al conocer el busto del fundador de esta casa editorial, don Carlos R. Menéndez González. Allí, Ángel Tuyú Flores compartió con los niños la historia del nacimiento del periódico y su permanencia durante cien años.
Las reacciones fueron inmediatas, rostros sorprendidos, manos levantadas y comentarios espontáneos. “Son muchísimos años”, “Mi abuelita siempre lee este periódico”, dijo una pequeña voz entre el grupo. Otro niño agregó, “Mis papás también leen el Diario”, frases que arrancaron sonrisas entre los adultos presentes.
En la zona de linotipos, la fascinación se transformó en juego imaginativo. Mientras observaban piezas originales de las antiguas máquinas y escuchaban la explicación sobre su funcionamiento, uno de los niños comentó con naturalidad: “Mi hermano se llama Lino”, provocando risas entre sus compañeros.
El recorrido continuó hacia las vitrinas que muestran la evolución del periódico, así como el muro dedicado a Isidro Ávila Villacís, decano de fotografía. Los pequeños se detuvieron frente a cada panel como si se tratara de portales a distintas épocas, observando con curiosidad los cambios en el diseño, la tecnología y las formas de informar.
Uno de los espacios que más despertó su interés fue el Archivo Histórico Megateca, donde fueron recibidos por Alicia Pérez Loría y Romina Alonso Flota, responsables del área. Con un lenguaje cercano, les explicaron cómo el archivo resguarda la memoria impresa de Yucatán.
Allí pudieron admirar periódicos antiguos y descubrir, a través de fotografías del pasado, cómo han cambiado los televisores, los juguetes, la ropa y diversos espacios de la ciudad, como el Parque Zoológico del Centenario. Algunos comparaban en voz alta: “Antes las fotos no tenían color”, “Antes los juguetes eran diferentes”, “El periódico sirve para ver textos informativos”.
Entre los hallazgos más celebrados estuvieron páginas antiguas dedicadas a los niños, con adivinanzas, tiras cómicas y cartas enviadas por lectores infantiles. En ese momento, uno de los visitantes lanzó una adivinanza que provocó carcajadas colectivas: “¿Saben cuál es el animal más viejo? La vaca, porque aún está en blanco y negro”.
Las observaciones finales que compartieron con las guías reflejaron su capacidad de síntesis: mencionaron que las caricaturas pasaron del blanco y negro al color, que antes las cosas eran diferentes y que el periódico ayuda a conocer información.
Posteriormente, el grupo visitó la Redacción, donde observaron ejemplares recientes y pudieron ver a algunos periodistas en plena labor. El ambiente les resultó intrigante, como si se tratara de un taller donde se fabrican historias en lugar de objetos. Visitaron también el área de vídeo, en donde la colaboradora Nayeli Carolina Montero Fernández les dio una breve charla sobre la grabación, edición y función de los vídeos para informar con inmediatez y actualidad. “Mi papá y mi mamá también graban y editan sus videos para vender casas”, comentó una de las alumnas. Todos escucharon muy interesados.
Luego en la zona de papel, el asombro fue más silencioso. Las enormes bobinas les parecieron montañas, mientras escuchaban sobre cómo cada madrugada se transforman en miles de páginas impresas. Esa sensación creció aún más al llegar al área de máquinas, donde contemplaron las placas de impresión y las rotativas, que para ellos tenían dimensiones casi gigantescas.
Antes de concluir, disfrutaron de más obsequios y participaron en breves juegos, en el jardín de las bugambilias, donde recibieron su ejemplar personalizado, el recuerdo tangible de una jornada que combinó historia, aprendizaje y diversión. Para después subir a un área de descanso. Allí, entre comentarios emocionados y la satisfacción visible en sus rostros, jugaron unos momentos más antes de despedirse.
Fue así que, entre risas, descubrimientos y la certeza de haber explorado un universo desconocido, los pequeños estudiantes se dijeron adiós al edificio con la emoción de quien acaba de abrir una puerta secreta, la que conduce al fascinante mundo de las noticias.— DARINKA RUIZ MORIMOTO
Experiencia enriquecedora
Las maestras Iveth Bojórquez Uicab y Rosselly Varguez Varguez, del Instituto Educativo Bambino, se mostraron felices y agradecidas por el recorrido en Diario de Yucatán, destacando que la actividad permitió a los niños comprender de forma vivencial cómo se elabora un periódico y la importancia de la información en la vida cotidiana.

