“Cuando llegué al Colegio Teresiano de Mérida para cursar la secundaria y la preparatoria, no imaginaba que allí se encendería una chispa que cambiaría mi vida”, aseguró la religiosa Aurora del Rivero Heredia.
Fue ahí donde conoció a la religiosa española Carmen Zalvide Vergara, “una mujer profundamente apostólica, entregada a Dios y a los más pobres”. Como resultado de la convivencia con ella y la participación en los ejercicios espirituales del padre Ramón Bueno, “mi corazón comenzó a abrirse”.
“Reflexioné profundamente y pensé: ‘¡Quiero ser como ella!’. Su vida, su entrega y su amor incondicional me llevaron a sentir que yo también quería seguir ese camino”, reveló la madre Aurora, quien relata la historia en el libro “Mis memorias”, presentado anteanoche en el Centro Cultural Prohispen.
En su intervención, la religiosa de la Compañía de Santa Teresa de Jesús indicó que “fue en esos momentos de oración y entrega cuando Jesús llamó por primera vez a mi corazón”.
Añadió que después de terminar la preparatoria regresó a Palizada, su municipio de origen, donde “conocí a un joven muy apuesto cuya presencia fue llenando mi corazón de ilusión”.
Una noche, al hacer sus oraciones, tuvo la imagen de unos niños “con rostros llenos de tristeza” y al preguntarles la razón de su amargura le respondieron: “Porque Jesús te ama y tú no le quieres responder”.
“En ese instante imaginé a esos niños como los posibles hijos que algún día tendría y comprendí que no podría ofrecerles la felicidad que anhelaban, porque en lo más profundo de mi corazón resonaba la llamada de Jesús, una voz que no podía ignorar”, añadió.
“Jesús, con su amor inagotable, había tocado mi corazón y lo había transformado”, compartió.
Ante decenas de personas, la madre Aurora, quien fue directora general del Colegio Teresiano de Mérida, recordó que cuando laboraba en el Colegio Teresa de Ávila de Tizimín vivió de cerca el drama desatado en 2005 por el ciclón Wilma, que devastó el oriente de Yucatán.
“Al ver la magnitud del desastre, sentí en lo más hondo que debía hacer algo, aunque fuera pequeño. Tomamos fotografías y las compartimos por internet pidiendo ayuda, y Dios, en su infinita bondad, tocó muchos corazones”, apuntó.
“Recibimos apoyo de Estados Unidos, España, Italia, República Checa, Australia, México y también de Mérida. Con esa generosidad logramos, paso a paso, transformar la vida de familias que lo habían perdido todo”.
Asimismo, habló de la creación de la Fundación Ayuda para Ayudar, por medio de la cual entregaron semillas de rábano, cilantro, lechuga, tomate, chile dulce, sandía y pepino, entre otras, junto con sistemas de riego por goteo y aspersión.
En el evento, la religiosa, quien vive actualmente “jubilada” en Palizada, recibió, además de aplausos, palabras de reconocimiento; algunos asistentes incluso señalaron que en ella “se refleja el rostro de Dios”.
La madre Aurora dijo que muchas exalumnas, sobre todo de las que viven en León, Guanajuato, le habían pedido que escribiera su historia y, debido a ello, decidió publicar el libro.
“Mis memorias”, impreso en Uniprint, unidad de negocios de Grupo Megamedia, narra su vida desde la infancia hasta la actualidad. La religiosa nació el 4 de febrero de 1941 e ingresó en la Compañía de Santa Teresa de Jesús a los 21 años.
Sirvió en Mérida, Ciudad de México, Guadalajara, León y Puebla, y concluyó su misión en el Colegio Teresa de Ávila de Tizimín.
En la mesa principal también estuvieron Manuel Mendoza Solana, cronista vitalicio de Palizada, y la religiosa teresiana María Naím Succar.— Claudia Sierra Medina
Libro Detalles
“Mis memorias”, de 165 páginas, cuesta 300 pesos y puede adquirirse en Prohispen.
A beneficio
La venta se destina a beneficio de la obra de San Joaquín, en Palizada.
Municipio
La presentación contó con la participación de Manuel Mendoza Solana, cronista vitalicio de ese municipio campechano, quien describió el poblado en el que creció la madre Aurora.


