Música que fue escrita durante el virreinato, hace 400 años, y que nunca antes se había interpretado en Yucatán es la que ofrecerá el Ensamble de Música Barroca mañana domingo, a las 18 horas, en el convento franciscano de San Antonio de Padua de Izamal, como parte Festival Internacional de Música y Arte Sacro 2026.
La soprano Paola Parra, integrante del ensamble y de grupos artísticos de la UNAY, indica que el concierto “Barroco de ida y vuelta: Vivaldi y el esplendor de la Nueva España” representa un hito en la escena regional.
Por primera vez en Yucatán, el público tendrá la oportunidad de escuchar obras que, a pesar de su incalculable valor histórico y estético, han permanecido fuera de los escenarios locales y los programas académicos tradicionales, que suelen priorizar el repertorio europeo estándar.
Este concierto pone énfasis en la voz humana, que funcionaba como puente de evangelización, y corresponde al género de música sacra, que permitió a compositores de los siglos XVII y XVIII alcanzar las cimas más altas de la expresión musical, emocional, religiosa y retórica.
El programa incluirá las piezas “Mas ¡ay! amor divino” y “Cuando la primavera”, de Ignacio de Jerusalem y Stella (1710-1769).
Según explica Parra, no se suele interpretar música mexicana del virreinato porque, en parte, es difícil encontrarla, ya que sus registros se conservan solo en expedientes históricos, como en la Catedral de Guadalajara.
Por otro lado, añade, en los estudios de canto casi no se le da espacio a compositores del barroco mexicano. “Es música igual de espectacular que la de Vivaldi, Bach y Mozart, y está en español”.
Ignacio de Jerusalem y Stella nació en Italia y se mudó a la Nueva España, a la que llevó el estilo galante, transición al barroco. Antes de él la música seguía influenciada por el Renacimiento.
El programa de mañana se abrirá con “Maria, dolce Maria”, de Francesca Caccini (1587-1641), compositora del barroco temprano. Seguirán las piezas de Ignacio de Jerusalem y, por último, “In furore Iustissimae Irae”, de Vivaldi (1678-1741).
“Esta música proviene de textos de la Biblia o está escrita para la Iglesia”, explica Paola Parra.
El ensamble lo integran también Gocha Skhirtladze (violín primero), Tim Myall (violín segundo), Joel Rodríguez (viola/viola da gamba), Enma Carbonell (chelo), Jorge Herrera (guitarra) y Adriana Peraza (clavecín).
La entrada es gratuita.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
