La pantalla de Netflix se prepara para recibir una apuesta distinta dentro de la ficción nacional. Mañana se estrena “Santita”, una serie que no solo marca el debut televisivo del cineasta Rodrigo García en la plataforma, sino también el primer protagónico de Paulina Dávila y el regreso de Gael García Bernal a un proyecto seriado en este formato.
Con siete episodios de 40 minutos, “Santita” se inscribe en lo que comienza a perfilarse como una nueva etapa para las series mexicanas, producciones con mirada autoral, respaldadas por alianzas entre creadores nacionales, la industria global del streaming y políticas de impulso audiovisual en México.
La historia gira en torno a María José, conocida como “Santita”, una mujer que, tras un accidente automovilístico que la deja con una discapacidad, abandona al amor de su vida en el altar.
Dos décadas después, su inesperado regreso desata una confrontación inevitable con su pasado.
Sin embargo, lejos de los lugares comunes, la serie se construye desde la complejidad, no es una historia sobre la discapacidad, sino sobre una mujer completa, contradictoria y humana.
“Me enamoré de sus contradicciones desde la primera lectura”, compartió Paulina Dávila en entrevista.
Para la actriz, el papel representó un desafío. “Es una mujer que no cae en estereotipos, que tiene muchas caras y que me exigió una preparación profunda”.
Ese proceso incluyó el acompañamiento de especialistas en tema de discapacidad, así como un trabajo cercano con consultoras que aportaron experiencias reales para construir un retrato respetuoso.
En la misma entrevista, el director Rodrigo García, comparte que el formato de serie fue clave para desarrollar esa complejidad.
“Había muchas capas que explorar. A primera vista, la gente podría pensar ‘es una mujer en silla de ruedas’, pero eso es solo una parte mínima de quién es. Queríamos romper ese prejuicio”, explicó.
El cineasta también destacó que la elección de México, y particularmente de Tijuana, no fue casual.
La ciudad, dijo, permite una cercanía narrativa donde el personaje se vuelve casi mítico dentro de su entorno, algo que sería más difuso en una urbe distinta.
Dávila resaltó la conexión con Gael García como un elemento fundamental para construir una relación “intensa”, que sostiene emocionalmente la historia.
Más allá del drama, “Santita” incorpora humor ácido y una mirada crítica hacia los estereotipos, incluso desde su propio título. “Hay una ironía en llamarla ‘Santita’. No es una mártir ni una santa, es una mujer compleja que, además, usa silla de ruedas”, apuntó García.
Para su protagonista, el impacto del proyecto trasciende la pantalla. “Me dejó una nueva forma de ver el mundo. Entender la discapacidad desde otro lugar, pero también la importancia de ser auténtica”, reflexionó la colombiana.
Al compartir sobre cuánto se parece o no, a María José Cano, Paulina Dávila reconoce una conexión inevitable, aunque matizada.
La actriz admite que muchas partes de sí misma nutrieron al personaje, pero también marca distancia en aspectos esenciales; mientras admira la intensidad y la pulsión de “Santita” por llevar la vida al límite, incluso colocándose en situaciones vulnerables, asegura que su propia forma de habitar el mundo es distinta. “Le presté cosas mías, pero también ella tiene una manera de retar la vida que no es la mía”, sugiere Dávila, dejando ver que el personaje es, al mismo tiempo, espejo y territorio ajeno, una construcción donde lo personal se entrelaza con lo imaginado
Desde una narrativa muy honesta y emocional, “Santita” llega como una propuesta que busca sí entretener pero además provocar opiniones en el público. En un contexto donde la oferta de series suele inclinarse por fórmulas conocidas, el proyecto se presenta como una propuesta que apuesta por la complejidad de sus personajes y la apertura de nuevas conversaciones.Con su estreno mañana en Netflix, la producción se perfila como una opción relevante dentro de la ficción mexicana contemporánea, tanto por su tratamiento narrativo como por los temas que aborda, por lo que se coloca como un título a considerar dentro de la agenda de estrenos de la plataforma.—DARINKA RUIZ MORIMOTO
De un vistazo
Debut televisivo
La serie “Santita”, que está conformada por siete capítulos de 40 minutos, marca el debut actoral de Sally Quiñonez, actriz con discapacidad, en un esfuerzo por ampliar la representación en pantalla.
Atractivo elenco
La química entre el elenco, que incluye a Erik Hayser e Ilse Salas, fue otro de los pilares del proyecto de Netflix, que estará disponible mañana.
