La Liga de Acción Social celebró su sesión conmemorativa por el Día del Lenguaje, una ceremonia que, desde 1910, se ha mantenido como uno de los distintivos de esta institución fundada en 1909, con la solemnidad de una tradición que ha resistido más de un siglo con la palabra como eje.

La sesión de anteanoche fue inaugurada por el presidente, Héctor Navarrete Muñoz, quien destacó la centralidad del lenguaje como uno de los pilares simbólicos sobre los que la Liga ha sostenido su labor de mejoramiento social, junto con otros referentes identitarios.

Subrayó además la vigencia de esta tradición en un contexto contemporáneo marcado por transformaciones cotidianas, desde el ritmo urbano hasta las dinámicas de convivencia, sin que ello haya mermado la puntualidad y constancia que caracterizan a la organización desde sus inicios.

Como dicta el reglamento, uno de los momentos más esperados fue la lectura de una página de “Don Quijote de la Mancha”, que en esta ocasión estuvo a cargo de María Teresa Mezquita Méndez y Jorge Luis Rodríguez Basora. A dos voces, ofrecieron una versión que entrelazó fragmentos de los capítulos XII, XIII y XIV, centrados en la historia de Grisóstomo y Marcela, donde se despliega una reflexión atemporal sobre el amor, la libertad y la voluntad.

La interpretación, celebrada por los asistentes, rompió con la tradición de lectura individual y aportó un matiz dinámico a la velada.

El pasaje elegido no fue casual: en él, la figura de Marcela irrumpe como una defensa lúcida de la autonomía frente a las imposiciones del afecto no correspondido, un discurso que, pese a su origen cervantino, dialoga con sensibilidades contemporáneas. La lectura concluyó entre expresiones de reconocimiento, destacando la calidad interpretativa del “binomio extraordinario”, como lo calificó la presidencia.

La sesión solemne por el Día del Lenguaje en la Liga de Acción Social continuó con un reconocimiento a la trayectoria de uno de sus integrantes más constantes: Ariel Avilés Marín, quien celebró 50 años de pertenencia a la institución.

La presidencia anunció que próximamente le será entregada la medalla “Laboriosidad y Perseverancia”, distinción que resume, según expresó, el espíritu que ha guiado tanto al homenajeado como a la Liga a lo largo de su historia.

En el ámbito académico, María Elena Torres Pérez presentó la ponencia “La poesía de Mediz Bolio en la arquitectura neomaya”, en la que expuso los vínculos entre la literatura indigenista y los proyectos arquitectónicos impulsados en Yucatán durante el auge nacionalista del siglo XX.

Detalló la relación entre figuras como Manuel Amábilis, Álvaro Torres Díaz y Felipe Carrillo Puerto, así como la influencia del escritor Antonio Mediz Bolio en obras emblemáticas como la Casa del Pueblo y el Parque de las Américas.

A través de la lectura de fragmentos del poema “La casa del pueblo del Mayab”, la investigadora evidenció cómo el lenguaje literario sirvió como fuente de inspiración simbólica y estética para la arquitectura neomaya, al integrar conceptos como comunidad, educación y trascendencia.

La sesión también dio espacio a la reflexión contemporánea sobre la difusión literaria y se anunció la instalación de libreros de intercambio en el Aeropuerto Internacional de Mérida, en colaboración con CIFAL Mérida y la empresa ASUR, con el objetivo de fomentar la circulación de libros entre viajeros y visitantes, replicando iniciativas similares en terminales internacionales.

Previo al cierre oficial, Celia Pedrero ofreció un análisis de los personajes masculinos en “Canek”, de Ermilo Abreu Gómez. Su intervención combinó lectura crítica, revisión de fuentes y fragmentos literarios para cuestionar la escasa presencia del autor en programas educativos, pese a la relevancia de su obra.

Pedrero subrayó la complejidad de los personajes, la sensibilidad masculina que propone el autor y la necesidad de revalorar su legado en el contexto actual. A través de textos de investigadores y testimonios como el de Elena Poniatowska, la ponente delineó una figura marcada por la humildad, la disciplina y una profunda vocación pedagógica.

La sesión concluyó con un reconocimiento al nombramiento de Teresa Mézquita Méndez como cronista de la ciudad de Mérida, distinción celebrada por los miembros de la Liga como motivo de orgullo institucional.

Finalmente, el acto cerró con un número musical a cargo del dueto de guitarras integrado por Diego Carrillo Rodríguez y Alejandro Valera Baeza, quienes interpretaron piezas del repertorio clásico y popular, entre ellas Romance Anónimo, el Adagio del Concierto de Aranjuez y El Vito, poniendo un cierre armónico a una velada dedicada a la palabra en todas sus formas.

Con esta sesión, la Liga de Acción Social reafirma su vocación de preservar y proyectar el lenguaje como herramienta de identidad, memoria y transformación social, en diálogo constante entre tradición y contemporaneidad.— DARINKA RUIZ MORIMOTO

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