Hace unos días mantuve una interesante conversación con Marisol Ordaz. El tema fue la presunta serpiente que se encuentra grabada en la torre norte de la SI Catedral de la ciudad.
Expuse mis recelos, sin embargo, Marisol me demostró que la forma del grabado era ondulado y parecería que tuviera plumas. Es inevitable la hipótesis: se hizo para lograr un elemento sincrético que atrajera a la población indígena.
En los tiempos de la evangelización prevalecía la devoción por Kukulkán, la serpiente emplumada, aunque se trate de una sensibilidad que provino del altiplano.
El incluir ese elemento en la primera torre que se hizo en la Catedral pudo significar un atractivo para los nativos de esta tierra.
No encontramos en Yucatán tentativas sincréticas, salvo, quizás, en los Reyes Magos de Tizimín en función de que representan a deidades mayas.
Quizás la Virgen de Guadalupe sea algo excepcional en nuestra historia: una mujer morena que se le aparece a un indio, su poder de convocatoria tiene que ser prodigioso, tanto más cuando que habían caídos los dioses de los naturales.
Ahora bien, la presencia de la presunta serpiente pudo haber contribuido a acercar a los pobladores nativos al mayor templo de la provincia, pero hoy su significado puede no ser el mismo.
Cronista de la ciudad
