Un grupo de alumnas del Centro Estatal de Bellas Artes (CEBA) se presentará en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México como parte de la celebración del 30o. aniversario de Alas y Raíces, una de las iniciativas más importantes del país en la promoción de los derechos culturales de la niñez.
La actuación de las bailarinas yucatecas, programada para el sábado 23 de mayo a las 5 de la tarde, formará parte de un festival que reunirá expresiones artísticas de todo México, señala Daniela Arroio, coordinadora del espectáculo.
En entrevista con el Diario, comparte que, entre una veintena de propuestas recibidas, el proyecto yucateco “Cuando el viento aúlla”, de Erika Torres, fue seleccionado para ser intervenido y reinterpretado por un equipo creativo convocado en especial para la celebración.
“Somos un equipo de artistas convocados por el programa Alas y Raíces al que han pedido hacer una curaduría. Y este es el espectáculo más bonito que vimos de todo lo que se está haciendo en México”, dice a su vez Aziz Gual, uno de los creadores invitados.
La pieza surge de una residencia en danza contemporánea en el CEBA, donde alumnas de 10 y 11 años desarrollaron un lenguaje escénico propio. “Sentíamos que era una expresión muy auténtica”, explica Daniela Arroio, encargada de la coordinación curatorial.
“No se siente como una reproducción de ningún tipo de folclor o ningún tipo de expresión artística que ya hayamos visto antes”.
La obra base, titulada “Cuando el viento aúlla (Danzas para la transformación)”, que Érika Torres creó como beneficiaria del Sistema Nacional de Creadores, plantea un ritual de tránsito hacia la adolescencia.
Ahora, con la colaboración de Arroio, Gual y Miguel Alejandro Preisser se plantea una nueva estructura escénica que dialoga con la propuesta original. “Únicamente queríamos colaborar con las niñas y el espectáculo. Tomar pedazos y deconstruir el espectáculo que ya tienen”, subraya Arroio.
Para Torres, es una apuesta educativa, construida desde la perspectiva de las propias niñas. “Nunca desde el adultocentrismo, sino desde qué significan para ellas las cosas”, enfatiza.
Ese enfoque fue determinante para su selección por Alas y Raíces. “Vimos que ellas tenían su propia voz y no era una voz impuesta por los adultos. Fue sin duda lo que nos terminó de conquistar”, agrega Daniela.
Acceso
Para Érika Torres, la presentación del grupo en el máximo recinto cultural del país es un hecho histórico. “No todas las niñas pueden tener acceso a ese teatro tan importante para nuestro país, y creemos que los 30 años (de Alas y Raíces) va a ser un cambio también para quienes pueden pisar ese foro. Podría ser un comienzo para que la provincia pueda tener más presencia en escenarios nacionales”.
“Por eso es importante, no solo acompañar la celebración de los 30 años, sino que unas niñas del Sureste lleguen a pisar el escenario del Palacio de Bellas Artes”.
El montaje ha recorrido distintos espacios de Yucatán y otras ciudades del país, en muchos casos a partir de invitaciones espontáneas. “Yo decía: ‘Que lleguen los regalos del cielo’, y llegaron”, recuerda Torres.
Más allá del resultado final, el proceso creativo ha sido, según los participantes, una experiencia colectiva poco habitual. “Es una gran oportunidad para aprender a crear algo colectivo que no es de nadie”, expresa Aziz Gual. En la misma línea, Miguel Alejandro Preisser señala que ha habido muchas transformaciones de ideas.
La presentación de las alumnas del CEBA formará parte de una jornada que se iniciará al mediodía con talleres y actividades abiertas al público, y concluirá con un pasacalle en la explanada del Palacio de Bellas Artes.
Mientras tanto, las bailarinas afinan los últimos detalles de una coreografía que, además de su complejidad técnica, implica un alto nivel de exigencia física. “Lo que bailan ellas no es sencillo, tiene un nivel de riesgo muy alto”, señala Érika Torres.
“En estos últimos días hemos estado haciendo condicionamiento físico, por la altura” de Ciudad de México, explica. En escena, sin embargo, la apuesta es compartir. “Nos estamos todo el tiempo dando regalos para sentir… regalarnos la poesía, regalarnos la danza”, concluye la directora, que anticipa una presentación tan íntima como poderosa.— IVÁN CANUL EK
